|
|
||||||||||
|
|
Niños de pueblo cartaginés corren grave riesgo con agua Sustancia química puede impedir oxigenación de la sangre en menoresContaminación es provocada por uso persistente de fertilizantes, dice AyA Esteban Oviedo eoviedo@nacion.com Los niños del pueblo de Banderillas, en Cartago, toman agua contaminada con un compuesto que les puede provocar trastornos circulatorios al impedir la oxigenación de la sangre. El poblado de 400 personas está junto a la carretera que conduce a Llano Grande, en el norte del cantón Central de la provincia.
El acueducto municipal de esa comunidad tiene altísimas concentraciones de nitratos, reveló un estudio elaborado por cuatro funcionarios del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA). Los nitratos son un derivado del nitrógeno que, en altas concentraciones, pueden causar una deficiencia de oxígeno en la sangre de los menores de seis meses, llamada metahemoglobinemia, dice AyA. Documentos de otras organizaciones como la Universidad de California en Davis sostienen que los nitratos incluso pueden poner en peligro la vida de niños menores de seis años. A principios de este año, en Argentina, la operadora del acueducto de Buenos Aires recomendó no dar agua del tubo a niños lactantes y embarazadas, al detectar un alto nivel de nitratos en una zona de 160.000 habitantes. Agroquímicos culpables. En Banderillas, AyA concluyó que la contaminación por nitratos es causada por el uso persistente de fertilizantes nitrogenados, que se filtran por los suelos hacia las fuentes subterráneas de agua. Los nitratos pueden llegar a los acuíferos por la infiltración de materia fecal o de agroquímicos nitrogenados, que incrementan el rendimiento de los cultivos. Banderillas está en una zona de cultivos de legumbres, hortalizas, zanahorias, papas y cebollas. La población se abastece de un acueducto municipal que toma el agua de dos nacientes (Banderillas y Calvo), ubicadas en medio de áreas cultivadas. El estudio detectó que en la zona se utilizan fertilizantes nitrogenados y en las fuentes de agua hay contaminación por plaguicidas. Además, los suelos son altamente permeables. Eso facilita la infiltración de los químicos hacia el manto de agua subterránea que luego aflora en las nacientes. El estudio llama a cambiar la fuente de agua de la comunidad, así como a reducir al mínimo el uso de agroquímicos y capacitar a los agricultores en buenas prácticas. Vecinos consultados por La Nación aseguraron no haber sido informados. "A nosotros no nos han avisado nada", dijo Aracelly Gómez quien, pese a ello, aseguró que a veces ha botado el arroz y los frijoles por un fuerte olor a cloro. En tanto, Belfort Gómez aseguró que desde hace años no toma agua del tubo porque la fuente no está bien protegida y se pueden filtrar los fertilizantes. "El culpable es el MAG (Ministerio de Agricultura y Ganadería) porque debería prohibir la importación de agroquímicos", dijo. Sin efectos aún. Entre agosto y setiembre del año pasado AyA hizo una encuesta de salud en la población de Banderillas. La investigación comprobó que aún no hay ningún caso de metahemoglobinemia. Además, detectó una alta tasa de intoxicaciones alimentarias (57 por cada 1.000 habitantes) en comparación con otro pueblo llamado Lomas de Quircot. Pero los datos no son estadísticamente significativos por la poca población, advierte el informe.
MAG carece de potestad para prohibir fertilizantes Esteban Oviedo eoviedo@nacion.com El ministro de Agricultura, Rodolfo Coto, aseguró que el MAG no puede prohibir a los agricultores el uso de los agroquímicos nitrogenados que contaminan fuentes de agua, como las del pueblo de Banderillas. Según Coto, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) instruye a los campesinos para que minimicen el uso de esos productos, además de que los capacita en cuanto la forma de aplicarlos. "A veces la gente exagera el uso. Hay mucho comerciante (de agroquímicos) y los inducen", dijo. Sobre los abonos orgánicos, Coto aseguró que el MAG apoya el cambio, pero es un proceso lento. Uriel Monge, de la organización de agricultores Upanacional, comentó que hay proyectos de abonos orgánicos, pero el agricultor no está muy al tanto. Mientras, el alcalde de Cartago, Carlos Góngora, lamentó que el Concejo rechazara un plan con la Unión Europea para optimizar la red de acueductos de Cartago. Góngora dijo desconocer si había planes para conectar el acueducto de Banderillas a otra fuente. El vecino Belfort Gómez recordó que hace unos años se habló de la posibilidad de conectar Banderillas al acueducto de Llano Grande, pero ese último pueblo se opuso.
|
Enlaces comerciales:
|
||||||||
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |