|
|
|||||||||||||||||
|
|
País puede alcanzar desarrollo en primera mitad del siglo XXI Conocimiento e innovación serán el motor del cambio en el paísEl 3% del PIB deberá invertirse en ciencia y tecnología. Hoy se invierte 0,4% Debbie Ponchner dponchner@nacion.com Costa Rica tiene la oportunidad de convertirse en un país del primer mundo antes del año 2050, donde impere el bienestar económico, la equidad y el respeto por el medio ambiente. Para lograrlo, el país deberá tomar la decisión hoy de alimentar la innovación y el conocimiento de sus ciudadanos, pues serán estos los motores que impulsarán al país al desarrollo. Así lo señala la Estrategia siglo XXI, un análisis de la situación del país y los lineamientos que deberá seguir para alcanzar un nivel de desarrollo de aquí a 50 años. La propuesta la elaboró un grupo de intelectuales costarricenses (vea lista en recuadro adjunto). El también llamado Plan de medio siglo será presentado esta tarde ante el presidente Abel Pacheco y el presidente electo Óscar Arias, en el auditorio del Centro Nacional de Alta Tecnología, en Pavas, San José. Los coordinadores del plan, Gabriel Macaya, exrector de la Universidad de Costa Rica, y Alejandro Cruz, exrector del Instituto Tecnológico de Costa Rica, confían en que la iniciativa será utilizada como insumo principal del Plan Nacional de Desarrollo del gobierno de Arias, a partir del 8 de mayo. Además del apoyo gubernamental, el plan necesitará de una convergencia del sector público, con el académico y el empresarial donde se trabaje en conjunto y con las mismas metas. Para ello, la Estrategia siglo XXI plantea la creación de un Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación que haga operar los canales de comunicación entre los tres sectores. Su misión será marcar el rumbo y el cumplimiento del llamado Plan de medio siglo. Ciencia, tecnología y educación. Si el motor del cambio es innovación y conocimiento; la educación junto a la ciencia y la tecnología son el combustible que lo mueve.
El plan señala que la inversión en ciencia y tecnología tendrá que pasar del 0,4% del producto interno bruto (PIB) actual a un 3% para la mitad de siglo. Se trata de una inversión que recaerá en dos terceras partes en el sector privado. Hoy, el Estado aporta el 80% de la financiación en ciencia y tecnología. También se deberá crear una masa crítica de científicos e ingenieros, una mejor preparación de los educadores y extender más la educación universitaria y parauniversitaria. El inglés y la informática deberán ser materias que todos los costarricenses dominen. Campos de acción. Costa Rica tendrá que centrar sus esfuerzos en avanzar en las tecnologías que facilitarán la innovación del presente y el mañana y definir las áreas que más le sirve desarrollar. El Plan de medio siglo cita cuatro tecnologías convergentes que pueden definir las avenidas principales de lo que será la ciencia y la tecnología de las próximas décadas. Son herramientas que permitirán que cualquier campo de la ciencia que se decida desarrollar se haga con tecnología de punta. Entre ellas están la nanotecnología, el estudio y la construcción de los materiales a partir de átomos; y la biotecnología, que combina la biología con la computación. Completan la lista la infotecnología, que brinda la posibilidad de realizar modelos de procesos con métodos computacionales; y la cognotecnología, el estudio de la mente y el cerebro junto a tecnologías que permiten aplicar el conocimiento en construcción de prótesis con sensores, por ejemplo. Con la mirada puesta en estas tecnologías que convergen en diversos campos de la innovación, el país deberá determinar cuáles son las áreas que le sirve explotar. Algunos de esos campos estratégicos son la biotecnología, el desarrollo de nuevos materiales, y el de las tecnologías de información y comunicación; áreas que el país ya ha señalado de prioridad y son las que se impulsarán en el Proyecto de Inversión en Ciencia y Tecnología para la Competitividad, que se ejecutará con recursos de un préstamo, aún sin aprobar, del Banco Interamericano de Desarrollo. Por otro lado están las necesidades de la sociedad como la agricultura, energía, ambiente, salud, seguridad, servicios y transporte. Costa Rica está en un punto de inflexión, dicen Macaya y Cruz. "Debemos decidir si tomamos la oportunidad de cambio que se nos presenta o seguimos por el camino que llevamos, uno de deterioro", advierten.
'Plan de medio siglo': Tres etapas de acción Doriam Díaz ddiaz@nacion.com Con el fin de que la Estrategia siglo XXI no se quede en el papel, la iniciativa contempla el Plan medio siglo: propuesta de las acciones que se deberán hacer desde aquí al 2050. Se parte de la premisa de que este no es un plan de los científicos para los científicos, sino una propuesta para toda la sociedad costarricense. El plan se divide en tres etapas: "Puesta al día", "Construcción de una plataforma de despegue" y "Horizonte de largo plazo".
Cinco países europeos marcan la vía a seguir por Costa Rica Debbie Ponchner dponchner@nacion.com La Estrategia siglo XXI buscó en los países más avanzados del presente el ejemplo a seguir por Costa Rica, sin abandonar los valores propios y la idiosincrasia del país. Noruega, Dinamarca, Suiza, Finlandia y Suecia son la guía a seguir. Se les eligió porque hoy presentan un desarrollo humano muy alto y porque tienen una población similar a la nuestra. Los alcances actuales de esos países en 24 indicadores fueron medidos y promediados por los autores de la Estrategia siglo XXI. Esos datos señalan tanto la actualidad de esos cinco países, como las metas que Costa Rica deberá alcanzar en el 2050 (CR-2050). También evaluaron los indicadores en la Costa Rica de hoy, para marcar la brecha que debe ser acortada en los próximos 45 años. Costa Rica cambiaría de perfil educativo Doriam Díaz ddiaz@nacion.com La Estrategia siglo XXI implica un enorme cambio en el perfil educativo de Costa Rica, ya que exige importantes transformaciones en primaria, secundaria y educación superior. Por ejemplo, se reiteró que se debe mejorar la calidad de la educación primaria y secundaria, en especial en los campos de la matemática y las ciencias. Para ello, se propone fomentar en los estudiantes la capacidad de investigación desde muy temprana edad. "Se debe incentivar la vocación científica, la investigación y la creatividad. Si uno logra inculcar ese gusanito desde la escuela logrará un gran cambio a largo plazo", explicó Alejandro Cruz, uno de los coordinadores de la Estrategia siglo XXI. Esto iría acompañado de mayor capacitación a maestros y profesores, así como un incremento en la calidad y cantidad de docentes y científicos en ciencias exactas encargados de formar a otros. El análisis también detalla que otra acción urgente es establecer programas de enseñanza del inglés y la computación en todos los niveles. Más allá de la escuela. En la secundaria se debe combatir la deserción e incentivar el espíritu emprendedor. "No se debe ver mal que un joven quiera tener su empresa relacionada con ciencia y tecnología, más bien hay que ayudarlo", agregó Cruz. En el ámbito universitario se requieren más becas de investigación, fortalecer los estudios de posgrado en ciencias e ingenierías y privilegiar los estudios interdisciplinarios. El ideal sería triplicar los profesionales en ciencia, ingeniería y técnicos hasta alcanzar un tercio de la fuerza laboral del país. Un aspecto importantísimo que se aborda en la iniciativa es la de "la fuga de cerebros", es decir, la salida permanente del país de profesionales muy competentes para el desarrollo. Para evitarlo y lograr reinsertar a los investigadores que vuelvan, el diagnóstico propone tener un sistema de incentivos académicos, económicos y técnicos, así como ofrecer condiciones aptas para vincularse al sector productivo. Será un programa de repatriación de científicos y tecnólogos. Tres tendencias marcarán al mundo Basada en numerosos estudios sobre lo que será el mundo, la iniciativa Estrategia siglo XXI llama la atención sobre las tres grandes tendencias que marcarán el futuro dentro de 45 años: consumo de los recursos del planeta; cambios demográficos y disciplinas científicas y tecnológicas innovadoras. Para el grupo de especialistas que elaboró este análisis, conocer este panorama es indispensable para saber cuáles serán los retos que habrá en el 2050, los cuales Costa Rica debe enfrentar desde ahora.
Gabriel Macaya Genetista y exrector de la UCR Alejandro Cruz Ingeniero químico y exrector del ITCR "Esta es una oportunidad única" Los dos coordinadores de la Estrategia siglo XXI están convencidos de que esa iniciativa es una propuesta determinante para el desarrollo del país. Ellos conversaron acerca del plan y sus implicaciones.Por Doriam Díaz y Debbie Ponchner -¿Qué es ser un país desarrollado? Gabriel Macaya (GM). La respuesta tecnocrática sería que ser un país desarrollado es tener una serie de índices socioeconómicos que lo califiquen como un país desarrollado. "La segunda respuesta es la más complicada. ¿Queremos ser un país desarrollado como son los actuales países desarrollados? Y la respuesta inmediata es no. Eso tiene que quedar muy claro: tenemos que ser un país desarrollado en nuestros propios términos. ¿Cuáles son esos términos? GM: Esos son los términos de calidad de vida, de desarrollo humano sostenible, de equidad, de oportunidades, de menor pobreza. No podemos llegar a ser un país desarrollado haciendo las mismas cosas que otros han hecho, como despilfarro de recursos y gasto excesivo de energía, el empobrecimiento de sectores. "Habiendo hecho esta argumentación, se escogen 24 índices o indicadores que hechos en un diagrama circular llamamos 'La Rosa de los vientos' o la 'Brújula', en alusión a como este instrumento ayudó en la navegación. "Este instrumento sería la forma en que nosotros podríamos ir orientando el desarrollo hacia la consecución de índices que le den al país en su conjunto un nivel de vida y un desarrollo social y humano que le permita decir que es un país desarrollado. El plan plantea el camino para que Costa Rica alcance el desarrollo en el 2050. ¿Existe un compromiso político para llevarlo a acabo? GM: Eso lo sabremos mañana (hoy para los lectores). "Si vemos la historia de Costa Rica desde la independencia y desde que se proclamó República, nadie dudaría que este país comenzó a diferenciarse de los países de la región porque tenía muy clara que la educación y la salud eran vehículos de la movilidad social y del progreso económico. Alejandro Cruz (AC): Ahora el país tiene el conocimiento y la innovación como su máxima oportunidad para avanzar. "Indudablemente, en esta primera etapa, y por eso es tan importante la respuesta que las autoridades formalmente hagan pública mañana (hoy), los primeros cuatro años son críticos para enderezar el rumbo, para recuperarse de rezagos y poder construir los cimientos de un país que llegue al nivel de país desarrollado. GM: Valdría la pena señalar que ese compromiso con el plan es una suma de compromisos. El primero, evidentemente, es el compromiso de toda la comunidad que participó en la formulación. "Y ahí es muy importante también resaltar que este es un plan que surge de abajo hacia arriba y eso es fundamental. Eso para nosotros, y así lo hemos dicho muchas veces, es lo que le da una gran legitimidad y solidez al plan. Ustedes plantean la necesidad de un trabajo conjunto entre el gobierno, la academia y el sector empresarial. ¿Han encontrado disponibilidad de todos estos actores en participar en este plan? AC: Yo diría que sí hay bastante disponibilidad; más que disposición hay entusiasmo y motivación. En el ámbito empresarial hay un verdadero entusiasmo. Ustedes, los autores de la Estrategia siglo XXI, ¿estarán involucrados en llevar a cabo el plan estratégico? ¿Participarán en la elaboración del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología? AC: Esa es una cosa que estamos discutiendo en este momento. Estamos muy comprometidos. GM: Hay un punto importante y en eso hay que ser muy realistas: en mucho, los mecanismos de ejecución tienen una gran dependencia política. Nosotros todavía no podemos hablar nada hasta que no tengamos una visión clara de cuál va a ser la conformación del gabinete y de las autónomas. ¿Ustedes conocen si Óscar Arias, el presidente electo, va a seguir este plan? AC: Para usar las palabras de él frente a la prensa, él lo puso como el insumo central del Plan de Desarrollo de los próximos cuatro años. ¿El futuro ministro(a) de Ciencia y Tecnología viene del grupo que elaboró la estrategia? AC: La ministra designada de Ciencia y Tecnología -aún no anunciada por el presidente electo- no ha estado en el grupo y en esto hay que hablar siempre con la verdad. "Pero desde hace algún tiempo estuve hablando con ella y ya tiene la información. Nos comprometimos a trabajar en temas específicos con ella después de Semana Santa. El hecho de que quien pueda estar a la cabeza del MICIT estuviese lejos de este esfuerzo, ¿qué les indica? GM: Que lo podrá tomar con una visión fresca y crítica que para mí es lo más importante. Llegará a verlo y podrá asumir su valor por su face value, como dicen los anglosajones. El plan señala la necesidad de una inversión del 3% del PIB en ciencia y tecnología, pero ahora se invierte un 0,4% aproximadamente. ¿Cómo se logrará dar ese gran salto? GM: Hay una propuesta en el plan y el salto debe venir de una mayor inversión estatal en lo que va a ser una parte del crecimiento; no obstante, la parte más importante del crecimiento debe venir de una mayor participación e inversión del sector productivo. "Esto para nosotros es clarísimo y el éxito de plan dependerá, en parte, de que eso se dé. "Para nosotros también está muy claro que sin un mayor compromiso estatal a corto plazo el compromiso del sector empresarial en el largo plazo va a ser más difícil de lograr. En la primera fase del plan - Puesta al día- tiene que existir un mayor esfuerzo estatal en el financiamiento, pero una vez que se den las condiciones para comenzar a construir la Plataforma de lanzamiento -segunda etapa- allí sí que las empresas tienen que asumir su responsabilidad. Esta es la única forma de que el plan se dé. ¿Cómo lograr los 10 investigadores por cada 1.000 empleados que busca el plan? ¿Cuál será el rol de las universidades privadas en este proceso? GM: El aporte de las universidades privadas debería aclararse y debería haber de parte de ellas un compromiso hacia el desarrollo del país. Hasta el momento no hay ningún compromiso de las universidades privadas con metas específicas de desarrollo nacional y la argumentación que estas instituciones tienen es una argumentación muy simple y respetable: ellos ofrecen un servicio de formación remunerada ¿Qué le sucedería a Costa Rica si mañana ustedes entregan este documento y nadie le hace caso? GM: El efecto fundamental es muy simple, se pierde una oportunidad única. "Hay ciertos ciclos de oportunidad de 50 años, que Costa Rica los ha asumido con mucha claridad. Mediados del siglo XIX, finales del siglo XIX, principios del siglo XX, mediados del siglo XX, son cosas como la reforma del Código de Trabajo, la creación del Seguro Social, el establecimiento de la Universidad de Costa Rica, la creación del ICE, los procesos de electrificación. Estaríamos perdiendo esa oportunidad. Y, ¿dónde estaríamos al final de esos 50 años? GM: Estaríamos peor que ahora. La tendencia actual es del deterioro.
|
Enlaces comerciales:
|
|||||||||||||||
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |