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Miles rinden homenaje a papa Juan Pablo II Benedicto XVI recordó pasajes de los últimos días de Karol WojtylaGran parte de los peregrinos en la celebración llegaron desde Polonia Ciudad del Vaticano. EFE. Decenas de miles de católicos se congregaron ayer en la plaza de San Pedro del Vaticano para rezar y recordar a Juan Pablo II, de quien se ha cumplido el primer aniversario de su muerte. Al frente de ese recuerdo estuvo su sucesor, Benedicto XVI, que se unió a los suyos para orar en un acto que comenzó con lecturas de los principales pasajes de la vida de Juan Pablo II y cánticos en su honor.
Joseph Ratzinger rezó un rosario asomado a la ventana de su apartamento, desde donde podía observar las miles de velas encendidas por los fieles congregados. Muchos de esos católicos, que llenaron la Plaza de San Pedro, aunque no la desbordaron, como ocurriera cuando se produjo la muerte de Juan Pablo II, procedían de Polonia, país originario de Karol Wojtyla, y portaban pancartas en las que pedían su rápida beatificación. Al terminar el rosario, poco antes de las 21:37 (13:37 en Costa Rica) la misma hora en la que murió Wojtyla y con la Plaza de San Pedro en silencio, Benedicto XVI pronunció unas palabras en las que recordó a su antecesor, a quien siempre se refirió como el "amado" o el "querido". "¿Cómo resumir la vida y el testimonio evangélico de este gran Pontífice?", se preguntó Ratzinger, quien respondió: "Podemos intentarlo utilizando dos palabras: fidelidad y dedicación; fidelidad total a Dios y dedicación sin reserva a la propia misión de pastor de la Iglesia universal". El Pontífice dijo que "con sus palabras y gestos, el querido Juan Pablo II no se ha cansado de indicar al mundo que si el hombre se deja abrazar por Cristo, no mortifica la riqueza de su humanidad". Y añadió: "Porque se ha aproximado siempre más a Dios en la plegaria, en la contemplación, en el amor por la verdad y la belleza, nuestro amado Papa pudo hacerse compañero de viaje de cada uno de nosotros y hablar con autoridad incluso a cuantos están lejanos de la fe cristiana". Tras afirmar que en el primer aniversario de su regreso a la casa del Padre hemos sido invitados esta noche a acoger nuevamente la herencia espiritual que él nos ha dejado", Ratzinger se dirigió en polaco a los peregrinos de esa lengua. "Unámonos en espíritu con los polacos que se han reunido en Cracovia, en Varsovia y en otros lugares para la vigilia. Esta vivo en nosotros el recuerdo de Juan Palbo II y no se apaga el sentido de su presencia espiritual", dijo en ese idioma. Saludo especial. Benedicto XVI también dio un saludo especial para el recién proclamado cardenal polaco Stanislao Sziwisz, quien fue durante años secretario general de Juan Pablo II. Antes de la vigilia, durante el rezo del tradicional Angelus en la plaza de San Pedro, Benedicto XVI tuvo otro largo recuerdo para su antecesor en el trono de San Pedro, de quien aseguró "dejó una profunda marca en la historia de la Iglesia y de la humanidad". "El 2 de abril pasado, tal día como hoy, el amado papa Juan Pablo II vivía a estas horas la última fase de su peregrinaje terreno, un peregrinaje de fe, de amor y de esperanza", dijo Ratzinger en la oración del mediodía. En ese momento destacó la agonía y la muerte Wojtyla y recordó varios momentos de sus últimos días, como la imagen del día de Pascua cuando impartió "la bendición Urbi et Orbi sin poder pronunciar palabra, con el único gesto de su mano".
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