|
|
||||||||||||||||||||||
|
|
9.000 toneladas diarias de basura asfixian al país Municipalidades y Gobierno carecen de soluciones a corto y mediano plazosMal tratamiento de desechos es fuente de polución e implica peligros para la salud Cristina Ventaja C. cventaja@nacion.com La basura tiene acorralado al país en una calle sin salida. Las 9.000 toneladas de desechos que generan diariamente los habitantes de Costa Rica se distribuyen entre botaderos a cielo abierto y vertederos semicontrolados que contaminan aire y suelo, así como en rellenos sanitarios que ya no dan abasto.
"De las 4.000 toneladas de desechos domésticos que se producen diariamente, 1.500 reciben un tratamiento deficiente", reconoció Juan José Echeverría, presidente ejecutivo del Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM). Y en relación con los desechos de hospitales e industrias no hay informes precisos sobre el procesamiento que se les da. Sin embargo, sobran los indicios de que la deposición de esos materiales no se maneja bien. "En el centro sanitario separamos la basura en bolsas rojas y negras dependiendo de su contenido, pero al salir de aquí (los empleados de recolección) la vuelven a juntar", manifestó Mauricio Ureña, quien trabaja como médico en Talamanca, Limón.
El IFAM deduce que en estos momentos posiblemente ni el 10% de los desperdicios se procesa en condiciones óptimas. Además, las municipalidades no recogen el 28% de los residuos, de acuerdo con un informe que realizaron -en el 2003- el IFAM y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Responsabilidad.A pesar de la progresiva acumulación de desperdicios y su manejo inadecuado, los principales actores implicados en el problema -Gobierno y municipalidades- confiesan no disponer de una estrategia completa a mediano ni a corto plazos. "El país está en camino de abordar el problema de la basura, pero todavía queda mucho por hacer", afirmó la ministra de Salud, María del Rocío Sáenz. Ante las continuas órdenes de cierre de vertederos, emitidas por el Ministerio de Salud, y la inexistencia de "un plan B", la basura se traslada de un lugar a otro a la espera de una solución que no llega. Ese es el caso de Libera, Guanacaste. Su alcalde, Ricardo Samper, admitió: "Hemos estado botando la basura en una fosa. Esta era una solución de emergencia, porque Salud cerró el vertedero de La Pampa (cantón de Carrillo), pero lo volvió a a abrir y, en mi opinión, no es lo más conveniente. La contaminación que se genera allí es terrible".
La comunidad de Parrita, en Puntarenas, es una de las 200 donde se depositan los residuos en botaderos a cielo abierto. "Un cantón turístico como el de Parrita y un botadero al aire libre contrastan bastante, pero no dispongo del presupuesto necesario para poder ofrecer una alternativa", lamentó el alcalde, Ramón Fernando Godínez Mora. Basura enterrada. Los vertederos semicontrolados son otra opción que se emplea para el manejo de la basura en Costa Rica. La Municipalidad de Talamanca, Limón, es una de las que dispone de este sistema, desde el 2003, cuando aplicó algunos cambios al basurero. En el vertedero semicontrolado la basura se entierra sin recibir un tratamiento adecuado de los gases ni emanaciones líquidas. La generación de desperdicios es crítica en el Valle Central donde vive al menos la mitad de la población del país y, por tanto, se produce más basura. Doce cantones del área metropolitana de San José vierten sus residuos en Río Azul, un relleno que cuyo cierre técnico debe estar completo en marzo del 2007. Sin embargo, no hay otro lugar dónde llevar los desperdicios. Echeverría resumió el problema: "Estamos en un esfuerzo desesperado que ya tiene cuatro años, y todavía no tenemos ninguna propuesta madura" de solución.
Salud y ambiente. Apesar de que Costa Rica se promociona como un país comprometido con el ambiente, el tratamiento de sus desperdicios refleja una realidad distinta. "Nuestro compromiso con la agenda verde es el mismo de hace 35 años", advirtió Juan José Echeverría. "En estos momentos puede ser que tengamos una reserva forestal protegida, pero en sus ríos se arrojan basuras". Afirmación que el grupo ecologista Reserva Flora y Fauna respalda al decir: "No existe un solo río del Valle Central que no esté contaminado por los residuos sólidos" . Agregó que "las baterías de los celulares, entre otras basuras electrónicas, son altamente tóxicas y no están siendo bien manejadas". Toda esta situación no afecta únicamente al ambiente, sino que también es caldo de cultivo para enfermedades como la fiebre tifoidea, salmonelosis, peste, rabia y dengue, puntualizó la Organización Panamericana de la Salud.
En pocas palabras Pablo Álvarez Unión nacional de gobiernos locales 'Municipios no tienen recursos' ¿Considera que a nivel local se están realizando todos los esfuerzos necesarios para manejar correctamente el problema de la basura? Los esfuerzos que se pueden realizar a nivel local son muy escasos. Las municipalidades carecen de los recursos suficientes. En estos momentos, muchas localidades arrojan sus basuras en botaderos al aire libre porque no encuentran otra alternativa. ¿Cuál es, según usted, el problema principal? El problema con el que nos encontramos es que el Gobierno no tiene una política central para acabar con el problema de la basura que favorezca la gestión adecuada de los gobiernos locales. ¿Qué solución proponen desde los gobiernos locales? Proponemos dos opciones: una, que las municipalidades constituyan empresas (que las municipalidades, en asocio con capital privado, realicen los servicios públicos relacionados con la basura). "Y otra posibilidad sería que se creen federaciones de municipios. Es decir, que se creen rellenos regionales con lo que el costo y el manejo de la basura recaen en varios municipios".
Basura afea imagen de Limón y pone en jaque a habitantes Hárold Brenes Z. y Cristina Ventaja hbrenes@nacion.com Limón necesita mostrarle una cara limpia al turismo, pero la basura se erige como un obstáculo que atenta contra esa imagen y contra la salud de sus habitantes. Un total de 147 cruceros arribarán este año al puerto de Moín con miles de visitantes dispuestos a gastar sus dólares para encontrar la diversión, la aventura y la belleza escénica prometidas en los panfletos publicitarios de las empresas navieras. Sin embargo, los cantones de la provincia del Caribe afrontan serias dificultades para mantener una imagen atractiva. Hace pocas semanas, las calles de puerto Limón estaban llenas de bolsas de basura, moscas y malos olores debido a que la empresa Labor Cofinco cerró el relleno sanitario que recibía las 70 toneladas diarias de desechos que produce el cantón Central. El cierre se produjo porque el vertedero (que tenía cinco años de operar) no cumplía los requisitos del Ministerio de Salud. Entonces, la Municipalidad habilitó una finca en Santa Rosa, donde la basura era enterrada con excavadora. Pero Salud dispuso cerrarla el 10 de febrero por no tener condiciones adecuadas. Once días después, con disparos y lanzando piedras, un grupo de pobladores del barrio Limón 2000, exigió a la Municipalidad recoger la basura que por casi 30 días se acumuló en la ciudad. Luego de algunas gestiones, Salud autorizó seguir depositando los desechos en Santa Rosa, con la condición de que se construya un relleno sanitario. Proyecto. Frente al problema, las municipalidades de Guácimo, Matina, Talamanca, Pococí, Siquirres y Limón impulsan la construcción de un relleno sanitario mecanizado. Se ubicará en El Tomatal, Santa Rosa. Allí llevarían las 500 toneladas diarias de desechos que generan los seis cantones. Se calcula que la obra costará $1 millón (¢506 millones). Hace pocas semanas, el municipio limonense informó de de que ya se adjudicó la elaboración del estudio de impacto ambiental.
Desechos son fuente de sustento Cristina Ventaja C. cventaja@nacion.com A pocos metros del "paraíso gastronómico" que para los zopilotes e insectos significan los vertederos, convive un gran número de personas quienes, al igual que ellos, subsisten de los desperdicios. Viviendas en ruinas y centros de acopio que se identifican con letreros ilegibles conforman el paisaje de una fotografía muy cruda. Diariamente, grupos de personas se adentran en los desperdicios para extraer plásticos, chatarras y cartones que después puedan revender como material de reciclaje. "Esta práctica es completamente informal y no existen datos sobre la cantidad de basura reciclada de esa forma", expresó Sergio González, director de la Red de Reciclaje de Costa Rica. Buzos. María Salas tiene 66 años y ya respira con dificultades por trabajar extrayendo todo tipo de objetos entre la basura. Esta mujer, de rostro áspero por la dureza del contacto diario con el sol, comenzó a sus 15 años a trabajar entre los desperdicios. Ella es una de los denominados "buzos". "Cuando empecé éramos muy poquitos; ahora somos más", comentó Salas. Junto a ella, en el pequeño montón de basura que todavía es visible en el relleno de Río Azul encontramos a José Walter Zamora, más conocido como El Galleta, personaje cuya historia entre la putrefacción le dio rostro al libro Única mirando al mar, de Fernando Contreras.. El Galleta comparte lugar en el relleno con Víctor Emilio Marín, un hombre de 41 años quien se dedica a extraer la chatarra de entre los desechos. "Tardo unas dos horas en llegar diariamente y me saco unos 8 rojillos (¢8.000)", relató Marín. Al otro lado de los que viven de la basura están los costarricenses que no quieren ni tenerla cerca. "No queremos ese basurero aquí, a veces no podemos ni comer por las moscas, porque ellos fumigan en el vertedero pero los insectos se vienen para acá y los zopilotes parecen mis mascotas", comentó Viviana Sánchez Roja, vecina del vertedero de Limón.
|
Enlaces comerciales:
|
||||||||||||||||||||
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |