Sus dueños se llevaron un gran susto

Por: Lucía Astorga 14 noviembre

La joven Kennady y su esposo Alex son los orgullosos dueños de un perrito llamado Sully, el chineado de la casa, por lo que no es de sorprender que se asustaran cuando el peludito comenzó a demostrar un comportamiento extraño.

A inicio de noviembre, Sully comenzó a verse muy malito, ya que no dejaba de toser y hasta se ahogaba, esto causó temor entre la pareja de que algo estuviera mal con su amada mascota.

Alex decidió que ese día trabajaría desde la casa para mantener un ojo vigilante en el perrito y acordaron llevarlo al veterinario al siguiente día, según relató la joven en su cuenta de Instagram.

Después de una factura médica de $85, recibieron el diagnóstico: su perro estaba fingiendo para llamar la atención.

Y vaya que los dotes actorales del perrito dieron resultado.

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