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Cuando por razones económicas o personales no se puede continuar con los estudios básicos de escuela y colegio, o se decide abandonar sus aulas, al cabo del tiempo es posible completar esa educación poniendo una buena dosis de dedicación personal. En Costa Rica, el bachillerato por madurez vio la luz en agosto de 1.949; en la década de los 70 la educación sin aulas incluyó el sexto año y, desde los 80, se contempló la prueba de noveno o tercer ciclo diversificado. La demanda por este sistema de aprendizaje se ha incrementado notablemente en los últimos cinco años. El señor Félix Barrantes, Director de la División de Control de Calidad, del Ministerio de Educación Pública, MEP, informó que en 1.990 se matricularon 21.000 personas y el año pasado fue atendida el doble de esa población. El porcentaje de promoción, o sea los que ganan las pruebas apenas es de un 20%. En un estudio reciente sobre el perfil de la población que presenta las pruebas de bachillerato por madurez, Barrantes resalta la participación de los jóvenes: este año de 23.076 que se presentaron en setiembre, el mayor grupo de la historia, el 79% oscila en edades entre los 18 y 25 años. ![]() estudiante de bachillerato por madurez. |
Aunque la educación formal es irremplazable por su enfoque integral, el trato del estudiante con profesores y compañeros del mismo nivel, o al impregnarse de valiosos conocimientos con asignaturas como artes y humanidades, el sistema abierto es la opción para quienes definitivamente no tienen la oportunidad de recibir lecciones en las aulas. Se han venido dando cambios y todavía han de hacerse muchos más para incrementar las facilidades a quienes basan sus anhelos de superación en este sistema, Barrantes comentó los siguientes: Se ha logrado digitalizar información sobre los estudiantes y la que ellos mismos requieren acerca de procedimientos, contenidos de las asignaturas y formularios. La inversión en tecnología también ha permitido mejoras en la elaboración, calificación y aplicación de las pruebas, pues además de la agilidad, se usan técnicas estadísticas para depurar los resultados. Se esperaa aplicar estas ventajas al proceso de matrícula y otros procedimientos para el público. Llegar a equiparar y actualizar los contenidos del plan de estudio del sistema abierto con los contenidos del sistema formal, es un punto clave, a través del cual se persigue que el estudiante obtenga conocimientos más cercanos y congruentes con la realidad y los planes de estudios que se imparten en los centros de enseñanza superior. Kattia María Barrantes fue una de los mejores promedios de bachillerato por madurez de este año. Vecina de San Lorenzo de Flores, en Heredia, ella dejó el colegio en cuarto año. El año pasado llegó a la conclusión de que había perdido el tiempo y se propuso sacar el bachillerato. Recibió clases en la escuela Richard Nixon y se dedicó a poner atención en clase y tomar apuntes. Apenas tuvo el título de bachillerato se matriculó en la carrera de Psicología, en el colegio Andrés Bello de la UACA. Sin embargo, no pierde las esperanzas de estudiar medicina, la carrera de sus sueños. Por su experiencia Kattia recomienda a sus amigos y a todo joven que conoce, que no se tomen el colegio tan a la ligera: "yo les digo que no se rindan, que sigan, no hay que dejar de estudiar, ahí esta la realización". |
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