Los pobladores no serán desalojados de sus hogares, afirman autoridades

Por: Daniela Cerdas E. 14 marzo, 2015
Los vecinos de Sierpe se reunieron el pasado 26 de enero para hablar de la situación generada tras el aviso del IGN. Hoy se encontrarán de nuevo para conocer los alcances de ese anuncio. | ALFONSO QUESADA
Los vecinos de Sierpe se reunieron el pasado 26 de enero para hablar de la situación generada tras el aviso del IGN. Hoy se encontrarán de nuevo para conocer los alcances de ese anuncio. | ALFONSO QUESADA

Cerca de un millar de vecinos de Sierpe de Osa, al sur del país, temen ser desalojados de sus hogares luego de que parte de ese distrito puntarenense quedara dentro de la zona marítimo-terrestre en mediciones del Instituto Geográfico Nacional (IGN).

SIERPE
SIERPE

Así lo notificó el Instituto en el aviso número 2014-03, del 28 de noviembre del 2014, el cual detalló los resultados de estudios técnicos realizados en varios sectores de Osa y también de Golfito.

Tras conocer sobre los cambios territoriales, ahora los lugareños creen que podrían perder sus propiedades, que pasarían a ser administradas por la Municipalidad y el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae).

“Aquí nada es de nadie después de este aviso (del IGN). La gente está muy asustada porque ahora todo esto es del Gobierno. Uno va a la Municipalidad y ya no dan permisos de construcción ni patentes”, dijo Carmen Aguilar, propietaria del supermercado El Combo, en Sierpe.

La zona marítimo-terrestre (ZMT) abarca una franja de 200 metros de ancho en las costas del país y se mide a partir de la línea que alcanza la marea alta, hasta los terrenos y rocas que deje el mar en descubierto cuando baja.

Dentro de la ZMT, los primeros 50 metros de playa componen la zona pública y es de libre acceso, pero los otros 150 metros son zona restringida, que puede ser concesionada por el Estado mediante un régimen especial.

Plan regulador. Para el alcalde de Osa, Alberto Cole, los vecinos tienen razón de estar atemorizados.

“Se supone que desde el momento en que se declara ZMT, es patrimonio del Estado”, expresó el funcionario, al señalar que lo que procede es manejar esas áreas con un plan regulador, pero la Municipalidad carece de uno.

Además, Cole indicó que el Ayuntamiento no está de acuerdo con las mediciones del Instituto que ubican sectores de Sierpe en la ZMT, por lo cual envió una solicitud de revocatoria al IGN y está a la espera de la respuesta.

“Con este aviso no se puede permitir ningún tipo de desarrollo que no vaya acorde con un plan regulador y el plan regulador hay que confeccionarlo y determinar el uso que se le va a dar a la tierra. Con eso, se podrían dar concesiones hasta por 20 años, las personas tendrían que pagar un canon”, agregó el alcalde.

Alternativas. Etilma Morales, directora del Área de Conservación Osa (Acosa), explicó que el aviso del IGN fue un trabajo “eminentemente técnico” para determinar el punto exacto en el que hay influencia de la marea en los ríos y, por lo tanto, determinar el punto al que se extiende la ZMT.

“No es necesario desalojar a nadie. Lo hecho solo sirve para que el Ayuntamiento establezca hasta dónde tiene que planificar su territorio mediante un plan regulador. Con esto, le decimos al municipio hasta dónde tiene que ordenar el territorio que administra”, manifestó Morales.

Por su parte, la abogada María Virginia Cajiao, del Consejo Nacional Ambiental del Minae, explicó que la Municipalidad de Osa puede acogerse a la Ley 9221, a fin de que sea declarada zona urbano litoral, así se le aplicaría el correspondiente régimen de uso y aprovechamiento territorial.

Esa ley establece un plazo de dos años para realizar estudios y hacer la declaratoria, con el fin de evitar desalojos y demoliciones.

Otra opción, según Cajiao, es que la Asamblea Legislativa apruebe una extensión de esa ley, con lo cual se ampliaría, a su vez, el plazo para que las autoridades gubernamentales definan sus políticas sobre la ZMT, y si es del caso, una nueva normativa.

Édgar Gutiérrez, ministro de Ambiente, pidió a los habitantes de Sierpe manejar la situación con más calma.

“No tienen por qué tener miedo de que los vayan a echar. Ahora viene un proceso para ver cómo se resuelve la situación de estas familias. No es la única zona del país que tiene habitantes en la zona marítimo-terrestre”, dijo.