Por: Diego Bosque 5 julio, 2013

Solidario y cercano; así describieron muchos limonenses al que fue su obispo durante los últimos siete años, José Rafael Quirós.

El cartaginés deja su plaza vacante para ocupar el puesto de arzobispo de San José y llenar la silla que ocupó monseñor Hugo Barrantes por más de 10 años.

En un recorrido por la provincia caribeña, muchos vecinos de la zona se mostraron agradecidos por el compromiso que demostró con ellos, sobre todo con los más necesitados.

En general, destacan la voluntad de Quirós para solventar problemas, no solo de la diócesis, sino también de la provincia.

José Rafael Quirós dejó una huella profunda en la diócesis de Limón, ya que durante siete años fue obispo de esa provincia. | ARCHIVO
José Rafael Quirós dejó una huella profunda en la diócesis de Limón, ya que durante siete años fue obispo de esa provincia. | ARCHIVO

“Él (Quirós) lleva muchos años a nuestro lado, unido a nuestros problemas, caminando junto a los feligreses y es, ante todo, solidario”, declaró Juanita Ricketts, lectora de la diócesis de Limón.

Ricketts comentó que el sacerdote supo ganarse un espacio entre la población católica de la zona y aunque ahora lo pierde como obispo, se siente muy orgullosa por el cargo que desempeñará.

“Lo vamos a extrañar por su cercanía y presencia, pero estamos muy contentos con la decisión del papa Francisco”, manifestó con melancolía.

Otro de los que envió un mensaje de apoyo al arzobispo fue Andrés Mata, quien asiste a misa en la catedral de Limón, ubicada en el centro de la provincia. Según dijo, la repentina decisión del Vaticano le cae muy bien a todos.

“En medio de tanta noticia mala, esta es una buena noticia para todos y un ejemplo que nos pone muy felices a los caribeños”, dijo.

Por su parte, Fabio Garro, capellán del Hospital Tony Facio, señaló que Quirós fue siempre comprensivo durante el episcopado.

“Es una persona que se compromete por completo con lo que hace y siempre se metió de lleno con la realidad de nuestra comunidad”, manifestó el religioso.

En general, muchos vecinos destacaron que su labor se concentró en determinar las necesidades de la diócesis y delimitar las acciones por tomar para atenderlas. El lunes pasado, pocos días antes de recibir el comunicado del Vaticano, Quirós dio la homilía de la misa de san Pedro y san Pablo en la catedral metropolitana, a la cual asistieron las máximas autoridades de la Iglesia católica.

Uno de sus amigos más cercanos, el sacerdote Dagoberto Campos, costarricense y diplomático del Vaticano, sintió una inmensa alegría en la madrugada, cuando recibió la noticia.

“Es, ante todo, un pastor, que con su prudencia ha sabido guiar a sus ovejas en medio de las dificultades; un pastor lleno de una fe y oración profunda“, manifestó.