Más plazas en propiedad y no eliminar beneficios son dos peticiones

Por: Diego Bosque 2 mayo, 2015
Un grupo de afiliados al sindicato del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) participó ayer de la marcha del Día del Trabajo. | G. TELLEZ
Un grupo de afiliados al sindicato del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) participó ayer de la marcha del Día del Trabajo. | G. TELLEZ

Los sindicatos utilizaron ayer la marcha del Día del Trabajador para expresar su disconformidad con el Gobierno.

Los gremios critican los intentos gubernamentales por eliminar beneficios de las convenciones colectivas, los “pobres” aumentos salariales y la existencia de miles de trabajadores del sector público en condición de interinos.

En el último año, el Ministerio de Trabajo recomendó reducir beneficios de las convenciones colectivas de Japdeva, Recope, Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, Instituto de Desarrollo Rural (Inder) e Imprenta Nacional.

Incluso, varios líderes sindicales consultados por La Nación admiten un cambio de actitud ante el Poder Ejecutivo.

“Sí ha habido un distanciamiento con el Gobierno. Yo se lo dije a don Luis Guillermo Solís: ‘Si nosotros tenemos que darle una nota, tendríamos que calificar de insuficiente la primera etapa de su gestión’. Espero que en este segundo año exista más diálogo”, manifestó Gilberto Cascante, presidente de la Asociación Nacional de Educadores (ANDE).

Cascante reprochó que más de 45.000 docentes tienen plazas interinas, lo cual genera un ambiente de inestabilidad entre los educadores.

El mismo reclamo expresó Ana Doris González, presidenta de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE).

“Lo que se ha hecho es impedir una planificación adecuada para que los compañeros obtengan sus puestos en propiedad en los centros educativos. El problema es enorme”, declaró González.

González agregó que, durante el último año, las opciones para sentarse a hablar con las autoridades han sido escasas.

Albino Vargas, secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), fue más allá y amenazó con protestas callejeras en las próximas semanas.

De acuerdo con el dirigente, la actitud del Gobierno, más la conformación del nuevo Directorio legislativo, los obliga a buscar la “democracia de la calle”.

“Ese Directorio tiene una agenda contra el sector público, contra el empleo público, contra los derechos laborales y contra la regulación del fraude fiscal. Sabemos del poder de la democracia de la calle. Vamos a invocar de nuevo al mismo”, sentenció Albino Vargas.

Ese sindicato aseguró que el próximo lunes anunciará, en conferencia de prensa, acciones de protesta social.

En desacuerdo. Víctor Morales, ministro de Trabajo, minimizó los cuestionamientos y sostuvo que los canales de conversación con los sindicatos se mantienen abiertos y activos.

“Es una relación positiva, digo yo. Hemos promovido el diálogo con todos los sindicatos, tenemos espacios de construcción de acuerdos”, expresó el jerarca.

Además, defendió las observaciones hechas a las convenciones colectivas, pese a que ninguno de los planteamientos ha concluido en recortes de beneficios.

Ambiente frío. A diferencia de años pasados, el desfile de ayer no culminó con una concentración frente a la Asamblea Legislativa. La Fuerza Pública puso 200 policías alrededor del Congreso para prevenir disturbios, mas su presencia no fue necesaria.

Tampoco hubo un pliego de peticiones para los diputados.

La caminata de trabajadores fue intermitente pues en ocasiones había una distancia de hasta cien metros entre una agrupación y otra.