Leve altercado concluyó con disculpas del mandatario nacional a su homólogo de Nicaragua

Por: Natasha Cambronero 28 enero, 2015
El presidente Luis Guillermo Solís discutió con su homólogo de Nicaragua, Daniel Ortega, por incorporar la independencia de Puerto Rico en la Celac, tema que también apoya Cuba.
El presidente Luis Guillermo Solís discutió con su homólogo de Nicaragua, Daniel Ortega, por incorporar la independencia de Puerto Rico en la Celac, tema que también apoya Cuba.

El presidente Luis Guillermo Solís discutió con su homólogo de Nicaragua, Daniel Ortega, por incorporar el tema de la independencia de Puerto Rico en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la III Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

La participación de Rubén Berríos, presidente del partido Independentista Puertorriqueño, en la sesión plenaria de este miércoles, fue el detonante de la discusión.

Ortega le cedió parte de su tiempo a Berríos para que solicitará a la Celac que se pronuncie en favor de que Puerto Rico se independice de Estados Unidos.

El mandatario nicaragüense se levantó de su silla para que Berríos pudiera sentarse y leer su discurso; él aprovechó para abogar por la descolonización y la independencia del estado puertorriqueño.

Seguidamente, Solís en su condición de presidente pro témpore de la Celac, tomó el microfóno y le aclaró al nicaragüense que existen procedimientos que se tienen que respetar, porque ya existe un acuerdo en torno a ese tema.

La madrugada de este martes, los vicecancilleres consensuaron no pronunciarse ni en contra, ni a favor de la independencia de la isla, sino reiterar el pronunciamiento que se emitió en la II cumbre que se celebró en La Habana, Cuba, de apoyar los trabajos del Comité de
Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Ese día se acordó mantener el mismo tono sobre Puerto Rico que se mantuvo durante la II Cumbre de Celac en La Habana en el 2014. En aquel momento se ratificó el "carácter latinoamericano y caribeño de Puerto Rico" y que ese es “el máximo lenguaje al que se puede llegar sobre Puerto Rico”.

Disconforme con la observación de Solís, Daniel Ortega lo interrumpió para exteriorizar su malestar.

"Presidente usted está hablando de procedimientos y usted ha aplicado una serie de procedimientos aquí al iniciar esta Asamblea, donde decidió cederle la palabra a la OEA (Organización de Estados Americanos), el instrumento de colonia de los yanquis, decidió darle la palabra a la Unión Europea (UE), decisión suya como anfitrión, pero está hablando Nicaragua, como estado, como nación, la voz de Puerto Rico es la voz de Nicaragua, así que le pido un poco de respeto presidente", dijo el nicaragüense.

A lo cual Solís respondió: "Como ha sido la costumbre en las tres cumbres anteriores, la presidencia ha invitado a quien a considerado necesario para informar al proceso regional, así ha sido siempre; hemos respetado la voluntad de su excelencia al invitar al representante que usted incorporó a su delegación, se ha producido una solicitud de la cual tomo nota como presidencia pro témpore".

"Simplemente he hecho una observación respecto a los procedimientos y eso es todo señor presidente, no hay decisión o voluntad ninguna de socavar ni la voluntad de la República de Nicaragua de incorporar en su delegación a quien estime conveniente, ni tampoco deseo ninguno de irrespetar los acuerdos previos de esta cumbre, si usted se ha sentido aludido u ofendido, le pido disculpas, porque no ha sido esa la intención de la Presidencia, simplemente era mantener los procedimientos".

Este fue el primer encuentro entre Ortega y Solís en suelo costarricense, desde que el costarricense asumió la presidencia.

Tras el leve alternado, el canciller nacional, Manuel González, le restó importancia, asegurando que se trató solamente de "un intercambio de opiniones" y que distaba de ser un altercado.

El apoyo de Ortega a la causa independentista de Puerto Rico no es nueva, pues ya había externado criterios similares durante la cumbre constitutiva de la Celac en Caracas, en el 2011, y en las subsiguientes reuniones presidenciales: Chile 2012 y La Habana 2014.

En aquel momento se ratificó el "carácter latinoamericano y caribeño de Puerto Rico" y que ese es “el máximo lenguaje al que se puede llegar sobre Puerto Rico”.