Huecos, desniveles y puentes de un solo carril son parte de la ruta de 97 kilómetros

Por: Diego Bosque 15 junio, 2013
 En el 2005, una inundación provocó rupturas en el tramo entre Balaspit y Margarita. A la fecha, el daño no ha sido reparado. | RONNY JAÉN
En el 2005, una inundación provocó rupturas en el tramo entre Balaspit y Margarita. A la fecha, el daño no ha sido reparado. | RONNY JAÉN

Un simple recorrido por la ruta 36, entre Limón y Sixaola, es suficiente para que cualquier conductor constate el mal estado de la carretera que conduce a uno de los principales bastiones del turismo en el Caribe sur.

Limón. Un simple recorrido por la ruta 36, entre Limón y Sixaola, es suficiente para que cualquier conductor constate el mal estado de la carretera que conduce a uno de los principales bastiones del turismo en el Caribe sur.

Baches, puentes de una sola vía, ausencia de señalización y mucha oscuridad son parte de los obstáculos con los que lidian los usuarios.

De los 12 puentes de esta carretera, cinco son de una sola vía, lo cual genera atrasos a los conductores.

“El estado de esta carretera afecta a la flotilla vehicular. El tramo entre Penshurt y Limón está muy mal y con muchos parches”, comentó Randall Bent, encargado del rent a car Poás, en Hone Creek.

Hoteleros de la zona aseguran que constantemente les cancelan reservaciones por los inconvenientes del camino.

“A esta carretera solo le hacen remiendos en época electoral. Muchas veces nos llaman los turistas para cancelar porque no quieren pasar por esta ruta”, dijo Bernardino Moraga, administrador del hotel Pizote Lodge.

Los exportadores tampoco escapan de esta realidad.

“Como productores, nos afecta el mal estado del camino porque se maltrata el producto”, expresó Jorge Hernández, exportador de plátano y tubérculos desde hace años.

Trabajos superficiales. El Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) reconoce que los trabajos en esta vía son solo de mantenimiento.

Según esa instancia, la última intervención se realizó en un tramo de 14 kilómetros entre Bribrí y Comadre.

“Allí se hizo un recarpeteo de cinco centímetros, hace poco”, indicó Cristian Vargas, gerente de Conservación de Vías.

Según cifras oficiales, este trabajo costó ¢622 millones.

El Conavi también tuvo que corregir los daños causados por una alcantarilla que se rebalsó en el sector de Penshurt.

Vargas manifestó que no hay planes del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) para un proyecto de mejora en esta zona, ni siquiera de mantenimiento.

“Hace seis años se hicieron mejoras en esta carretera, pero después ocurrió una llena y causó daños serios”, agregó el ingeniero.

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