Por: Irene Rodríguez 22 diciembre, 2012

El “padre” de la fecundación in vitro (FIV) en Costa Rica, el ginecólogo Gerardo Escalante, considera que esta técnica necesita una regulación precisa para evitar que personas cometan abusos y se aprovechen de los pacientes.

“Lo que sigue es tal vez más importante que el fallo, y es hacer una legislación para que esto se practique con ética y con respeto a los pacientes y a los hijos de los pacientes”, dijo Escalante a La Nación .

Según el experto, esta técnica debería aplicarse como último recurso, cuando ningún otro método –como hormonas o transferencia de gametos– ha funcionado.

“La FIV siempre debe ser considerada la última puerta que debe tocarse, ya cuando todo lo demás falla. Es deber de Costa Rica tener una buena práctica de FIV limitando toda posibilidad de abusos”, aseguró Escalante.

“No es ético ni seguro desde el punto de vista de salud que alguien ofrezca esta técnica a una pareja que lleva seis meses o un año sin quedar embarazada, sin antes intentar otros métodos”, añadió.

Boris Molina, abogado de las parejas que presentaron el recurso, asegura que este control es la parte más importante a partir de hoy.

“Debe haber un control. Velaremos para que el fallo se cumpla. Nosotros abogaremos porque no puedan implantarse más de tres óvulos fecundados en el vientre de la mujer”, subrayó.