Por: Vanessa Loaiza N. 28 septiembre, 2012
 Concesionarios de placas de taxi no pueden ceder el derecho a un tercero, si carecen de la autorización del Consejo de Transporte Público. | ARCHIVO.
Concesionarios de placas de taxi no pueden ceder el derecho a un tercero, si carecen de la autorización del Consejo de Transporte Público. | ARCHIVO.

Los concesionarios de una placa de taxi no pueden transferir el derecho de uso del vehículo a un tercero sin la autorización del Consejo de Transporte Público (CTP).

Así lo señala una sentencia de la Sala I, en la que se reitera que las concesiones para el servicio de taxi son de “carácter personalísimo”, pues así lo disponen las condiciones contractuales que fija el CTP.

Con este argumento los magistrados de la Sala I determinaron que “el Consejo actuó a derecho al cancelar la concesión de taxi a su propietario, por transferir su derecho a un tercero, por medio de un poder generalísimo y sin mediar una autorización previa del ente estatal competente”.

La causa original, que derivó en Casación, se refiere a un concesionario, vecino de Heredia, quien perdió su permiso de taxi por transferirlo sin autorización del CTP a una tercera persona.

El afectado llevó el caso hasta el Tribunal Contencioso-Administrativo, donde solicitó que se declarara la nulidad del proceso administrativo del CTP, en el cual se acordó la cancelación de su concesión de taxi, y, en consecuencia, solicitó su restablecimiento.

Como en el Tribunal Contencioso la demanda fue declarada sin lugar en todos sus extremos, el demandante recurrió a la Sala I.

Sin embargo, los magistrados de Casación acuerparon lo ya resuelto en el Tribunal Contencioso, y que en su momento indicó:

“Es evidente que el otorgamiento de este tipo de mandatos (un poder generalísimo) resulta incompatible con el carácter personalísimo que es inherente a la concesión del servicio público de transporte remunerado de personas en la modalidad de taxi”.

Además, en Casación quedó en evidencia que el concesionario de la placa “no estaba cumpliendo con el requisito de manejar el taxi durante ocho horas diarias”, como lo dispone el CTP.

“Pese a que (el concesionario) alegó problemas de salud, no acreditó en sede administrativa ni judicial certificaciones médicas que respaldaran esta situación”, agrega la sentencia 000270-F-S1-2012, que trascendió ayer en un comunicado del Poder Judicial.

Asimismo, los jueces aclararon que un poder especialísimo, como el que giró el concesionario del taxi, no es compatible “con la figura de la concesión administrativa, objeto de análisis, pues es indispensable la autorización del CTP en este tipo de concesiones”.

Lo que sí puede ocurrir, en caso de fallecimiento del concesionario, es que la placa la hereden la viuda o los familiares directos, luego de una reforma a la ley de taxis, aprobada en febrero pasado.