18 octubre, 2014

Los sindicatos de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) están alarmados por una contradicción gerencial sobre la actual situación financiera y antes de negociar cualquier recorte de pluses salariales, exigen claridad.

¿Están en crisis? ¿Desde cuándo? ¿Quiénes son los responsables? Esas son las principales dudas de los grupos internos.

De acuerdo con el Sindicato Industrial de Trabajadores Eléctricos y de Telecomunicaciones (Sitet), hace apenas unos meses la Gerencia (de la anterior administración, al mando de Pablo Cob) les presentó informes contables que mostraban finanzas en equilibrio.

Ahora, en cambio, el gerente Víctor Solís revela un déficit de ¢12.300 millones para este año y de ¢36.000 millones para el 2018, en caso de que no se restrinja el gasto.

“¿Fue un error contable o hubo otra intención al maquillarnos la información que se nos presentó?”, cuestionaron los directivos de Sitet en un comunicado enviado el 15 de octubre.

Hoy, la Compañía lleva electricidad a unos 520.000 abonados. | JORGE CASTILLO
Hoy, la Compañía lleva electricidad a unos 520.000 abonados. | JORGE CASTILLO

El grupo exige informes contables auditados y claridad en el discurso. Demanda que, en caso de que enfrenten una crisis, se establezcan las responsabilidades.

Entre las acciones propuestas por el nuevo gerente para paliar el déficit, están cambiar la metodología para calcular las anualidades (que se fijen sobre el salario base y no sobre el bruto) e impulsar un plan de movilidad voluntaria.

Sobre las medidas, Sergio Saborío, secretario del Sitet, explicó que aún están en negociaciones. “Recién recibimos la propuesta y habrá varias reuniones antes de revelar una posición”, declaró.

Se intentó contactar a Pablo Cob, exgerente de la CNFL, mas no contestó las llamadas. En agosto, Cob dijo a este medio que la Compañía cerraría el 2014 con más de ¢1.000 millones de utilidades, y que la crisis es falsa.

La Gerencia, por su parte, admitió estar sorprendida ante el optimismo y la ausencia de “hostilidad” por parte de los sindicatos.

“Viera qué interesante, curioso... He notado en ellos, pues no un apoyo, pero sí la voluntad de generar ideas, aportar, conversar sobre estos temas (...). Si no se logra en un 100% lo que proponemos, habría quiebres muy bajos”, dijo Jorge Pacheco, asesor financiero de CNFL.

Desde hace dos años, las finanzas han obligado al ICE y a sus subsidiarias (CNFL y Radiográfica Costarricense) a optimizar los recursos y a reducir funcionarios.

Según Fabio Chaves, jerarca de la Asociación Sindical de Empleados Industriales de las Comunicaciones y la Energía (Asdeice), ellos han participado en el proceso.

“Estamos aceptando decisiones de optimización, pero no admitiremos medidas que nos afecten. El menú está abierto”, dijo Chaves.