Desde hace 43 años se planteó el proyecto y aún no se concluye obra

Por: Luis Miguel Herrera C. 11 junio, 2013
 La nueva carretera a San Carlos es un proyecto que tiene 43 años a la espera de ser concluida. El tramo pretende unir ese cantón con Naranjo. | ARCHIVO.
La nueva carretera a San Carlos es un proyecto que tiene 43 años a la espera de ser concluida. El tramo pretende unir ese cantón con Naranjo. | ARCHIVO.

En una calle sin salida. Así dicen sentirse los miembros de la Asociación Procarretera a San Carlos tras darse a conocer que aún el MOPT está pendiente de expropiar terrenos que permitan la nueva vía para ese cantón.

Esa afirmación no está alejada de la realidad, pues la vía no tiene salidas. Es decir, el nuevo trayecto entre Naranjo y San Carlos no tiene adjudicadas las conexiones al norte con la carretera a San Carlos y al sur con la autopista Bernardo Soto.

William Herrera, presidente de la Asociación Procarretera a San Carlos, anunció ayer que esa agrupación tomará las calles el 25 de junio, en protesta por el atraso en la vía.

Los sancarleños llevan 43 años esperando que se concluya esa carretera, que ahora tendrá un costo de $80 millones más (sin contar los tramos de salida). La cifra actual ronda los $220 millones.

“Tardó menos Moisés (el personaje bíblico) en liberar a su pueblo que lo que han tardado los sancarleños en ver la carretera hecha una realidad. Han pasado siete administraciones”, dijo Herrera.

El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) aceptó que las expropiaciones siguen todavía pendientes.

Según Pedro Castro, ministro de Transportes, la próxima semana saldrá el cartel de licitación para la punta norte que enlazará a La Abundancia de San Carlos con Ciudad Quesada y Florencia.

Ese tramo sería a dos carriles y costaría entre $10 y $12 millones, financiado con un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por $850 millones.

Para la punta sur, que conectaría con la carretera Bernardo Soto, las autoridades del Ministerio aún no deciden si pasará por Naranjo –como está originalmente trazada– o por el cantón de San Ramón.

Ahí, además, deben comenzar los estudios de preinversión y de diseño del tramo.