Municipalidad limpió el parque y lote aledaño tras notificación de la Sala

Por: Hugo Solano 27 marzo, 2014

La Sala IV declaró con lugar un recurso de amparo que interpuso una vecina de Mozotal, de Guadalupe, debido a que el parque infantil de esa comunidad está convertido en un botadero de basura y está lleno de cucarachas, moscas y ratas.

Añade que ese parque es utilizado por indigentes para dormir. Asimismo, que la situación es un serio problema para la seguridad y salud de la comunidad.

La Sala declaró con lugar el recurso y ordenó a la Alcaldesa Municipal, Ana Lucía Madrigal, que en el plazo de un mes -contado a partir de la notificación de la sentencia- gire las instrucciones pertinentes a fin de solucionar definitivamente el problema denunciado.

Al igual que en el parque Okayama, en San Francisco de Dos Ríos, la comunidad de Mozotal tiene problemas con ratas y cucarachas en su jardín infantil.
Al igual que en el parque Okayama, en San Francisco de Dos Ríos, la comunidad de Mozotal tiene problemas con ratas y cucarachas en su jardín infantil.

Según un comunicado de prensa de la Sala, los magistrados comprobaron que esa Municipalidad tenía conocimiento del problema de contaminación ambiental y que solo se limitó a constatar su existencia, sin realizar las acciones oportunas para controlar el problema.

Por su parte la oficina de prensa de la municipalidad informó a las 2:30 p. m. que, tras ser notificados, procedieron a limpiar el parque infantil y un lote municipal aledaño. Ambos están desde la semana pasada sin basura.

Agregaron que esta mañana constataron que la situación volvió a la normalidad y más bien esperan ponerle malla al lote aledaño, con lo que ampliaría el parque infantil.

El parque infantil lucía así este jueves al mediodía. La resolución de los magistrados demuestra la obligatoriedad de los municipios de velar por estas áreas.
El parque infantil lucía así este jueves al mediodía. La resolución de los magistrados demuestra la obligatoriedad de los municipios de velar por estas áreas.

La Sala IV ha insistido en que el Estado tiene el deber de tutelar el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, para garantizar el derecho a la salud.

Meses atrás se presentó un problema similar en el parque Okayama, en San Francisco de Dos Ríos, el cual quedó solucionado con el aporte de varias instituciones y de los vecinos.