Por: Luis Miguel Herrera C. 28 agosto, 2012

La Sala IV le dio la razón a un hombre que por razones religiosas no usa zapatos y le fue negada la entrada a un centro comercial de Desamparados. Los hombres ordenaron al mall permitir al hombre ingresar descalzo.

La resolución responde a un recurso de amparo que interpuso el ofendido, a quien se le negó el ingreso a ese centro comercial.

Según el recurrente, no le permitieron estar en las instalaciones comerciales y, al solicitar a los encargados del establecimiento que le enseñaran el reglamento que lo impide, se negaron.

Se buscó la versión de los representantes del centro comercial, pero al cierre de edición no había sido posible obtenerla.

Según la Sala, el hecho de andar descalzo no afecta el derecho de terceros, como tampoco lo hacen otras creencias o manifestaciones religiosas.

“Corresponde a una sociedad tolerante, pluralista y democrática, en la que las creencias religiosas, filosóficas y políticas de los distintos individuos merecen respeto y se debe tolerar su exteriorización, mientras la moral y orden público no se vean afectados. Por lo anterior, votamos por declarar con lugar el recurso y permitir el acceso del tutelado al centro comercial, aunque ande descalzo”, indicó la Sala.

Etiquetado como: