Institución planea llegar a la meta de ¢6.000 millones en el próximo mes

 15 noviembre, 2014
La Refinadora Costarricense de Petróleo prometió que este año recortaría ¢6.000 millones en gastos operativos. El modelo tarifario vigente establece que esos costos determinan el 8% del precio que pagan los consumidores en las gasolineras. | JORGE ARCE /ARCHIVO
La Refinadora Costarricense de Petróleo prometió que este año recortaría ¢6.000 millones en gastos operativos. El modelo tarifario vigente establece que esos costos determinan el 8% del precio que pagan los consumidores en las gasolineras. | JORGE ARCE /ARCHIVO

Con tal de cumplir su promesa de austeridad, Recope ha recortado desde julio ¢3.000 millones en gastos de mantenimiento (limpieza, chapia, manejo de desechos, pruebas de laboratorio), vehículos y horas extra.

Desembolsó ¢107 millones menos de lo previsto en la remodelación de sus oficinas; redujo ¢75 millones en la contratación de suplentes y ¢71 millones en publicidad y propaganda, y disminuyó en casi ¢31 millones los transportes en el exterior.

Esas y otras reducciones en los costos operativos controlables llevaron a la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) a gastar, desde julio, ¢3.366 millones menos de lo que presupuestó para este año.

La promesa de ser austeros y recortar pagos excesivos e innecesarios, con miras a lograr el abaratamiento de los combustibles y la electricidad, la hizo a mediados de año Sara Salazar, presidenta de Recope. “Recortaremos ¢6.000 millones en este 2014”, declaró entonces.

El primer recorte (de ¢3.366 millones) fue aprobado el 14 de octubre por la autoridad presupuestaria y, según la entidad, este mes se presentará el segundo “por un monto similar”.

De hacerlo, Recope habría logrado cumplir con su promesa de hacer uso de ¢19.000 millones, en vez de los ¢25.000 millones que le fueron aprobados en el 2014 para cubrir los gastos regulados.

A setiembre, la ejecución presupuestaria en desembolsos contables ascendía a ¢13.342 millones, el 72% de la meta planteada.

Salazar dijo que aún no puede confirmar si se logrará el ahorro prometido, ni dar más detalle de los gastos. Para eso, dijo, habrá que esperar al fin del periodo presupuestario, el 31 de diciembre.

“Para saber si ahorramos los ¢6.000 millones, hay que esperar al final de la ejecución del periodo presupuestario; no hemos hecho el cierre y todavía no sé del comportamiento de gastos. Sí di la directriz y le estoy dando seguimiento a cada área”, aseveró la jerarca.

Efectos. ¿Se sentirá el recorte en bolsillo del consumidor? El modelo tarifario establece que los gastos de Recope determinan el 8% del precio final de los combustibles, por lo que cualquier rebaja en ese rubro no impactaría significativamente las tarifas.

Así lo reconoció, incluso, Manuel Rodríguez, secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros, Químicos y Afines (Sitrapequia). Aunque aprueba las acciones, asegura que no ejercerán efecto en el precio final. “La rebaja de los ¢6.000 millones no vendrá a garantizar la rebaja en el precio de los combustibles; no. Esto no va a mover la aguja en los precios. Ahí influyen, sobre todo, los impuestos”, comentó.

En el mejor de los casos, los ahorros de Recope serían perceptibles en los ajustes extraordinarios (que se activan el segundo viernes del mes) o en los ordinarios, los que solicita la entidad.

La Refinadora mantendría la austeridad durante el 2015. El proyecto de presupuesto ordinario para ese año considera un aumento del 4% que, según Recope, está dentro de los límites de gasto dispuestos por la autoridad.

La revisión general de los procesos y gastos internos de Recope no surgió de la nada. A inicios de julio, el presidente de la República, Luis Guillermo Solís, le pidió cuentas “prontas” a Salazar.

Una directriz presidencial también movió a la jerarca a denunciar la convención colectiva que cobija a Sitrapequia. El martes pasado, ella se comprometió a entregar la petición en este mes.

Según Manuel Rodríguez, el sindicato está dispuesto a intentar renegociar tal acuerdo.