Impuestos y costos internos hacen que precios del mercado ejerzan bajo impacto

 10 noviembre, 2014
Costa Rica alcanzó en julio el precio récord de ¢816 en la gasolina súper. En enero costaba ¢667; la plus, ¢651, y el diésel, ¢619. | EYLEEN VARGAS
Costa Rica alcanzó en julio el precio récord de ¢816 en la gasolina súper. En enero costaba ¢667; la plus, ¢651, y el diésel, ¢619. | EYLEEN VARGAS

El impuesto único, los altos costos de Recope, de las gasolineras y el transporte, hacen que la caída en el precio internacional de los combustibles, desde este segundo semestre, se sienta menos aquí que en otros países.

No es que no se perciba del todo: a partir de julio, cuando el litro de gasolina súper sobrepasó por primera vez el tope de los ¢800, el país ha experimentado pequeñas rebajas. Hoy, el litro cuesta ¢59 menos que en aquel mes.

Sin embargo, mientras los estadounidenses, por ejemplo, pagan entre 20% y 25% menos por galón en el mercado mayorista (les cuesta unos ¢1.600), los costarricenses perciben rebajas de entre 7% y 10%.

¿Por qué? Cerca del 50% de la actual tarifa de los combustibles –cuya composición varía según producto terminado– depende de otras seis variables internas.

La gasolina súper, por ejemplo, depende en un 49% del precio internacional; otro 33% se define de acuerdo con el impuesto único; el 9% varía según el margen de operación de la Refinería Costarricense de Petróleo (Recope) y el último 9% se reparte entre gasolineras, el flete, el rezago tarifario y el subsidio de pescadores.

En la tarifa se incluyen pagos de salarios, además de los costos operativos y de mantenimiento que cada sector le solicita a la Aresep al menos una vez al año.

Este es el único país centroamericano que fija una tarifa nacional, la cual no varía según área geográfica y subsidia el flete hacia sitios lejanos. A eso se suma que, al no refinar, Recope debe comprar producto terminado.

“En meses recientes, en Costa Rica han venido disminuciones de la tarifa no muy fuertes en términos porcentuales. El que una alta proporción de lo que pagamos sean impuestos y costos, hace que las rebajas no estén en línea con los porcentajes de rebaja del precio global”, declaró Alberto Franco, economista de Ecoanálisis.

Quizá a final de año. En el segundo semestre del 2014 –especialmente desde octubre– los precios de las gasolinas súper, regular y el diésel han caído a nivel global.

Cayó el precio del crudo; la demanda crece menos de lo esperado, al tiempo que sube la oferta producto de una revolución en técnicas de extracción y la inmersión de nuevos países en el mercado.

En caso de que se mantengan la demanda estadounidense y los niveles de existencias de los productos terminados, a partir de la semana del lunes 8 de diciembre –cuando regirá el próximo ajuste mensual extraordinario–, los costarricenses pagarían menos por los combustibles.

¿Cuánto? Eso dependerá de los precios del mercado reportados la próxima semana (los de referencia) y de cuánto cambien las otras seis variables de la tarifa.

La metodología vigente se basa en los datos internacionales de los 15 días previos al segundo viernes de cada mes, según Juan Quesada, intendente de Energía de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep).

“Si se mantienen los niveles de ‘stock’ de los productos terminados y se mantiene la demanda en Estados Unidos, podría darse una disminución en la tarifa para el próximo estudio (...) Es importante recordar que el mercado petrolero es característico por sus constantes cambios", dijo Quesada.

Acerca de la expectativa de precios para los próximos días y meses, Platts, uno de los referentes para la compra y venta de derivados del petróleo, no ve próxima la tendencia al alza, sino constante, carente de grandes fluctuaciones.

El impuesto único. Hace dos días, mientras en el exterior había rebajas, aquí entró a regir un alza de hasta ¢3 en las gasolinas, producto del impuesto único.

Este año, el litro de hidrocarburos subió hasta ¢13 solo por el aumento de ese tributo, que se fija por trimestre, según lo establece la ley 8.114 de Simplificación y Eficiencia Tributaria.

El impuesto único lo calcula el Ministerio de Hacienda, con base en la inflación del trimestre inmediatamente anterior. El último ajuste, el cual rige desde el sábado, llevó a un alza del 1,11%; de esta manera, el litro de súper pasó de ¢755 a ¢757; el de regular, de ¢717 a ¢720, y el de diésel subió de ¢634 a ¢636.

Su injerencia del 33% en la tarifa ha motivado a sectores, como el industrial, a pedir su anulación. Incluso, esa fue la principal propuesta para bajar los precios que dio en junio el regulador general Dennis Meléndez a la Presidencia, y que fue descartada luego de que el Ejecutivo estimara que llevaría a un efecto catastrófico en la economía.

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