Nuevo método representaría aumento de hasta 10% de aprobados

Por: Patricia Recio 13 mayo, 2014

Las pruebas de manejo para obtener la licencia de conducir se calificarán por medio de un sistema de puntos a partir de hoy.

Con este nuevo método de evaluación, los aspirantes no deberán mostrar un desempeño perfecto en el examen práctico pues ahora se obtiene el visto bueno con una nota de 80.

Hugo Jiménez, director de Educación Vial, explicó que los evaluadores utilizarán los llamados handheld (dispositivos portátiles) en los que se registrarán las faltas que el aspirante cometa, y al final el mismo sistema será el que arroje la calificación.

La nueva forma de calificación establece cuatro categorías de puntaje, para detallar las diferentes faltas y los puntos que se le irán restando a los conductores que las cometan.

Así, por ejemplo, aquellos que cometan alguna infracción de las estipuladas en la categoría uno perderán 32 puntos, por lo que automáticamente reprueban el examen para conducir.

Los evaluadores introducirán en los aparatos portátiles las faltas que el conductor cometa mientras realiza la prueba y estos dispositivos serán los que arrojen la nota final del examen. | JOHN DURÁN
Los evaluadores introducirán en los aparatos portátiles las faltas que el conductor cometa mientras realiza la prueba y estos dispositivos serán los que arrojen la nota final del examen. | JOHN DURÁN

Jiménez dijo que estiman que esta nueva modalidad aumente el promedio de personas que ganan la evaluación entre un 5% y un 10%. Hoy, cerca del 45% de aspirantes la pierden.

Según el encargado de Educación Vial, semanalmente unas 3.500 personas realizan la prueba práctica de manejo.

Con el nuevo sistema se pretende eliminar “subjetividades” por parte de los evaluadores al realizar los exámenes prácticos.

Además, se brinda a los choferes un detalle de las faltas por las cuales perdieron el examen.

Sin embargo, Jiménez enfatizó que solo se le entregará la boleta de evaluación a quienes la soliciten.

El cambio en la forma de la prueba representó una inversión de ¢70 millones para la compra de handheld adicionales y unos ¢50 millones para el equipamiento de impresoras (que aún no se han adquirido en su totalidad), con el fin de entregar las evaluaciones.

Según Jiménez, desde que se cambió el recurso humano, las apelaciones a los resultados de las evaluaciones prácticas de manejo de vehículos van en descenso.