Por: Danny Brenes 13 abril
La celebración de la Semana Santa se definió en un concilio romano, en el año 325.
La celebración de la Semana Santa se definió en un concilio romano, en el año 325.

En términos temporales, la Semana Santa es la rebelde de las celebraciones cristianas. La Navidad se festeja siempre el 25 de diciembre, la llegada de los Reyes Magos el 6 de enero y la Asunción de la Virgen María el 15 de agosto. La Semana Santa, en cambio, se mueve año con año. ¿Por qué, si el nacimiento de Jesús tiene una fecha establecida y fija, su muerte se mueve de un año al otro?

Como muchos de los pilares del cristianismo, la respuesta está en Roma. La mayoría de fiestas religiosas se rigen de acuerdo con el calendario solar, utilizado en el imperio para ordenar el tiempo para controlar los momentos de siembre y cosecha.

De acuerdo con la revista Semana, por ejemplo, la Fiesta de San Juan Bautista (21 de julio) y el nacimiento de Jesús coinciden con los solsticios de invierno y verano, como parta de la herencia pagana que recibió la Iglesia Católica. El 25 de diciembre, por ejemplo, era el día de Saturno, en que los paganos que precedieron a la religión cristiana hacían banquetes y sacrificios en los templos.

Antes de la intervención romana, sin embargo, las fiestas cristianas (y judías) se celebraban de acuerdo a los ciclos de la luna, que no siempre coinciden con el calendario solar. Así, no todas las fiestas fueron adaptadas a la cosmovisión de Roma y por lo tanto cambian de fecha año con año.

Una de ellas fue la Semana Santa, porque la pasión de Cristo estaba relacionada específicamente con la luna. De acuerdo con Semana , el profesor de Historia Antigua de la Universidad de los Andes, Jaime Borja, asegura que Jesús había resucitado en la época de Pascua, al comienzo de la primavera, justo cuando los judíos conmemoran la salida de Egipto; lo hacían, por cierto, en luna llena, porque fue gracias a la luna que sus antepasados habían escapado del faraón, sin encender las antorchas.

En los inicios del cristianismo la muerte de Cristo se celebraba el mismo día de la Pascua Judía. Pero para que no se confundieran las tradiciones, se discutió un cambio de fechas en el Concilio de Nicea, en el año 325, convocado por el emperador Constantino. Ahí se decidió que el Domingo de Resurrección se festejara el primer domingo posterior a la primera luna llena, tras la llegada de la primavera.

LEA MÁS:

Etiquetado como: