Por: Mercedes Agüero 16 marzo, 2013

La iniciativa de traer al país gas natural licuado (GNL) en pequeñas cantidades para venderle a industrias, no es rentable.

Por tal razón, la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) optó por abortar el plan y autorizó a las empresas interesadas a importarlo.

Algunas industrias procuran usar el gas natural en hornos y calderas en sustitución del búnker, diésel o el gas licuado de petróleo (GLP); estos últimos, más caros y contaminantes.

El gas natural es más limpio, pues produce un 30% menos de dióxido de carbono (CO2) que los derivados del petróleo y, además, es más barato.

Por ejemplo, ayer el barril de crudo WTI se cotizaba en $93,28 y la gasolina en $132. Mientras, el gas natural para consumo se cotizaba a $3,83 por millón de BTU (unidad térmica británica); es decir, unos $22 por barril equivalente de petróleo.

Jorge Villalobos, presidente de Recope, explicó que se hizo una licitación internacional para traer al país GNL comprimido –a -160 grados Celsius–, pero resultaba demasiado caro. Costaba unos $22 por barril equivalente de petróleo.

“Eso equivale a un poco menos del precio por barril de diésel, pero es más caro que el barril de búnker. Entonces, no tiene atractivo traerlo así”, manifestó Villalobos.

Agregó que Vicesa, Alunasa y un par de empresas más están interesadas en traer el producto directamente porque lo podrían hacer con menores costos.

Un estudio hecho por la consultora SNC-Lavalin sobre el uso del GNL en Costa Rica, concluyó que un industrial prototipo (con un consumo de 20 m³ al día de GNL), que cambie sus calderas y hornos de búnker a gas obtendría un ahorro anual de $1,3 millones. Esto les permitiría pagar en el primer año las inversiones hechas para la conversión del equipo al uso de GNL.