6 febrero, 2016
El padre Manuel Eugenio Salazar recibió esta madrugada la confirmación desde Roma de su designación como obispo de Tilarán-Liberia
El padre Manuel Eugenio Salazar recibió esta madrugada la confirmación desde Roma de su designación como obispo de Tilarán-Liberia

A sus 57 años, el padre Manuel Eugenio Salazar fue nombrado obispo de la diócesis de Tilarán-Liberia. La noticia llegó a sus manos hace 15 días, pero fue hasta la madrugada de ayer cuando la decisión se hizo oficial, al llegar el comunicado directamente desde el Vaticano.

Proveniente de una familia católica, el menor de nueve hermanos se caracterizó desde su juventud por trabajar de la mano con jóvenes y grupos religiosos en su natal Goicoechea.

"Costa Rica se está descristianizando. La sociedad se está descomponiendo. Hay que acercar el hombre a Dios", dijo el obispo sobre el trabajo que realizará en su nueva designación.

Salazar hará énfasis en la evangelización, pues insistió en que, tanto en la zona urbana como en la rural, la sociedad tica "se está descristianizando".

"Hay un alejamiento de Dios, de la Iglesia; por eso la urgencia de evangelizar, de ir a los alejados, darles a conocer a Jesucristo, porque hay una pérdida de valores espirituales y morales", opinó.

El obispo asegura que la evangelización es ideal, por ejemplo, para acercar al matrimonio a las personas en unión libre. "Las uniones libres no se dan solo en las zonas rurales, se están presentando en todo el país y lo mejor que podemos hacer es mostrar el amor de Dios", aseguró.

Salazar, quien será ordenado el lunes 4 de abril, fue profesor en el Seminario Central.

El religioso trabajó como párroco en Sabanilla de Montes de Oca y la parroquia Virgen de la Medalla Milagrosa, en Cuatro Reinas de Tibás. Además, fue rector del Templo Votivo del Sagrado Corazón de Jesús y, actualmente, laboraba en la parroquia de San Jerónimo de Moravia.

Ha dedicado buena parte de su ministerio a promover el movimiento de los Focolares en el país. Este fue fundado en Italia en 1943, y sus ejes son la fraternidad universal, el amor y el Evangelio.

El sacerdote, nacido el 9 de octubre de 1958, realizó estudios superiores en Roma.

Su nombramiento se da casi tres años después de que el sacerdote comboniano Vittorino Girardi presentara su renuncia al papa Francisco, el 25 de marzo del 2013, al cumplir 75 años de edad, tal y como lo dispone el Código de Derecho Canónico.

Con este cambio, son cinco los obispos nombrados en los últimos tres años, lo que significa la renovación de más de la mitad de la Conferencia Episcopal de Costa Rica (Cecor), que está compuesta por ocho obispos.

En el 2013 se nombró como arzobispo de San José a José Rafael Quirós, quien fungía como obispo de Limón. Luego, se designaron obispos en las diócesis de San Isidro de El General (el sacerdote franciscano Gabriel Enrique Montero); en Ciudad Quesada, (José Manuel Garita), y en Limón (Javier Román).