1 mayo, 2012

Aunque se esforzaron varios años y hasta trasnocharon para ganar un título universitario, las labores del hogar evitan que algunas mujeres ejerzan su profesión.

Casi la mitad del 5% de las profesionales graduadas entre el 2000 y el 2007 ni siquiera salen a buscar trabajo porque se dedican a cuidar a su familia.

Pero esta no es la única desigualdad que tienen las mujeres.

El desempleo entre las graduadas femeninas alcanza el 2,43%, pero en hombres es del 1,3%, según un estudio del Observatorio Laboral de Profesiones, del Consejo Nacional de Rectores (Conare).

Entre tanto, el subempleo también es mayor entre las mujeres.

El 1,71% de ellas tiene un trabajo, pero no de tiempo completo (subempleo). Esto mismo le ocurre al 0,73% de los hombres.

Otro dato relevante es que solo el 7% de los profesionales masculinos gana menos del salario que debería percibir por su profesión.

En cambio, el 15% de las graduadas universitarias recibe cada quincena menos dinero del que le corresponde.

La desigualdad también queda en evidencia en los puestos laborales: ellas superan a los hombres en los puestos subordinados, pero son minoría en los de jefatura.

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