Por: Vanessa Loaiza N. 12 junio, 2015
La presa inicia en el peaje y se extenderá hasta que abrán la vía pasadas las 11 a. m.
La presa inicia en el peaje y se extenderá hasta que abrán la vía pasadas las 11 a. m.

El Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) pedirá un ajuste en las tarifas de peaje de las carreteras que conducen a Alajuela, San Ramón, Cartago y Guápiles. Los montos por derecho de circulación por estas vías no se actualizan desde el 2002.

Según un comunicado del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), la petición de incremento se entregará entre julio y agosto ante la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep).

Para definir el ajuste, las autoridades tomarán en cuenta los costos de mantenimiento rutinario y periódico de dichas carreteras. Se trata de la General Cañas, que va de La Sabana al aeropuerto Juan Santamaría; la Bernardo Soto (aeropuerto - cruce de San Ramón), Florencio del Castillo, entre la antigua Galera y La Lima de Cartago y la Braulio Carrillo, que enlaza desde barrio Tournón hasta el cruce de Guápiles.

"La última vez que el tributo tuvo un alza fue en el 2002, hace 13 años, por lo que ¢75 de cobro por automóvil o moto en la General Cañas, por ejemplo, es a todas luces insuficiente para mantener estas rutas en estado óptimo y de ahí que se deba recurrir a fondos del Consejo que podrían utilizarse en otras obras igualmente necesarias, para destinarlos a cubrir los trabajos que la tasa de peaje no logra satisfacer", reza el comunicado del MOPT.

De acuerdo a los datos divulgados por el Ministerio, la tasa de peaje de ¢75 que pagan las motos y vehículos livianos por un viaje de 30 kilómetros ida y vuelta en la General Cañas equivale a una inversión de ¢2,5 por kilómetro. En esa vía se recaudan ¢792 millones anuales, que equivalen al tránsito de 7,6 millones de vehículos.

En el caso de la Bernardo Soto, donde el viaje redondo es de 90 kilómetros, cada usuario paga ¢1,6 por kilómetro recorrido, pues el peaje para un carro liviano es de ¢150.

En promedio, por año, el Consejo recauda cerca de ¢1.000 millones por concepto de peajes en la Braulio Carrillo. Ese dinero se gastó casi por completo en el recarpeteo de 17 kilómetros de esa ruta (¢610 millones) y en las labores de demarcación y colocación de postes abatibles (¢223 millones). En total, se invirtieron ¢833 millones.

"Analizando estos datos, demarcar la ruta una vez al año en 37.5 km entre Santa Elena de San Isidro y el cruce de Río Frío y recarpetear la cuarta parte de la carretera consume prácticamente toda la recaudación anual", indicó Gilbert Jiménez, responsable de recaudación del Conavi.

"Esta situación, hace que no sea razonable ni suficiente lo recaudado en la ruta 32 para cubrir las intermediaciones que requiere la operación de un sistema de cobro", agrega el boletín.

Al año, por concepto de estos cuatro peajes, el Consejo recauda ¢2.400 millones.