Por: Carlos Eduardo Vargas 21 abril, 2013

Liberia, Guanacaste. Solo el amor prodigado en cuidados es lo que logra explicar cómo Fernando Salazar Díaz sigue con vida a pesar del coma profundo que le causó un accidente de tránsito hace ya 21 años.

Marineth Vargas es médico en el Hospital de Liberia; ella, además, es sobrina de Fernando y estudiaba Medicina cuando ocurrió el accidente que dejó a su tío en esta condición.

Vargas dice que lo que tiene Fernando es una lesión del tallo cerebral, que es el punto desde donde se forma la médula espinal.

Esas lesiones son irreversibles y la consecuencia inmediata es un estado vegetativo.

“El coma profundo en el que permanece es como estar totalmente ajeno al medio que lo rodea”, dice la profesional.

Órganos como el corazón, los riñones y el hígado siguen funcionando para este paciente.

Las principales complicaciones en su manejo son las úlceras que se le hacen por estar postrado siempre. También ha sufrido complicaciones respiratorias y de tipo urinario.

Según Vargas, alguna de estas dificultades es la que podría causarle la muerte en el futuro.

“Los cuidados deben ser extremos en estos pacientes; él sigue vivo debido a los buenos cuidados que ha tenido. No es normal que pacientes de estos vivan más de 3 años o un poco más, pero ya es excepcional”, agregó la médico.