Por: Diego Bosque 8 enero, 2015

¿Sabían ustedes de lo que está ocurriendo en el Parque Nacional Volcán Irazú?

No. Mire, nosotros estuvimos viendo las fotografías que ustedes nos mandaron ( La Nación ) y, efectivamente, parece que es un proceso de inestabilidad de laderas. Los suelos ahí tienen una consistencia muy débil y con una fuerte pendiente; entonces no es de sorprenderse.

¿Qué acciones van a tomar ahora que saben del asunto?

Estamos coordinando una visita con la gente de vulcanología de la Red Sismológica Nacional, para determinar la magnitud o la amplitud de lo que pueda estar pasando allí. Con los antecedentes que tenemos, no podemos vincularlo a la actividad volcánica, pero sí a las características propias de una zona volcánica: suelos muy jóvenes, fuertes pendientes y movimientos sísmicos frecuentes.

”Están todos los elementos de la fórmula para que se presenten deslizamientos”.

¿Esto pone en riesgo las antenas de telecomunicaciones?

Puede ser. Más que ver las grietas, hay que ver la evolución de estas en el transcurso de los días. Si hay una clara tendencia de crecimiento, sí sería claro que podría ponerse en riesgo la infraestructura que está ahí.

¿Cuán importante es este problema para la CNE?

Sin duda es una zona importante a nivel de país. Definitivamente es una zona a la que hay que ponerle mucho cuidado y atención.

”Desde hace años se ha hablado de este riesgo y hay que tomar decisiones”.

¿Evaluarían declarar una situación de emergencia?

Sí, claro; no lo dude.

¿De qué dependería esa declaratoria?

Dependerá de cuánto riesgo se detecte después de una evaluación de expertos en vulcanología y geotecnia, si se determina que hay una evolución hacia algo mucho mayor, o si es solo algo a lo que solo deba darse un monitoreo y seguimiento.