Por: Daniela Cerdas E. 22 marzo, 2013

Al menos 11 cantones y un concejo municipal de distrito ya decidieron no restringir la venta de licor durante los días santos.

La resolución se tomó con base en el artículo 26 de la Ley de Regulación y Comercialización de bebidas con contenido alcohólico, vigente desde agosto del año pasado.

Según esa norma, cada municipalidad determinará si permite o no el expendio del licor durante la realización de actos cívicos, desfiles y otras actividades cantonales.

Es así como los ayuntamientos de San Ramón, Curridabat, Guatuso, Osa, Aguirre, Guácimo, Coto Brus, Parrita, San José, Tilarán y Nicoya, además del Concejo Municipal de Distrito de Monteverde, no vieron necesaria la restricción.

“Algunos alcaldes han comentado que cuanto más restrictivos sean, la gente va a consumir más licor. En la ley seca las ventas de licor aumentan”, explicó Karen Porras, directora ejecutiva de la Unión de Gobiernos Locales, entidad que consultó a todos los municipios.

Según Porras, los que optaron por prohibir la venta de licor, son los más conservadores.

Entre estas, se incluye la Municipalidad de Cartago, cuyo alcalde, Rolando Rodríguez, justificó la medida en los valores “religiosos y morales” de esta comunidad.

Por su parte, el municipio josefino advirtió, por medio de su página de Facebook, de que la ausencia de ley seca no elimina la prohibición de consumir licor en vía pública y en actividades religiosas.

Aquella persona que incurra en esa conducta, se expone a una multa de ¢157.000.

Para los procesos electorales, la restricción de venta de licor quedó eliminada con la entrada en vigencia del Código Electoral, en 2009.