Por: Óscar Rodríguez 20 marzo, 2015

En los estados financieros 2014 de la CNFL se hizo un ajuste por deterioro de la planta por $64 millones. ¿Cómo se explica que un proyecto sin inaugurar reporte una pérdida tan alta?

En este tipo de activo, lo relevante es su capacidad de generar ganancias en efectivo durante su vida útil (40 años) y no solo su costo de construcción. En el caso de Balsa Inferior, el valor de las ganancias en efectivo que se estima producirá durante esas cuatro décadas es, hoy día, menor que su costo en $64 millones.

”La cadena de decisiones que llevaron a esta situación es parte de lo que esta nueva administración investigará”.

¿Se va a transferir el costo del proyecto y la millonaria pérdida a los consumidores?

El ajuste por deterioro se realiza, precisamente, con el objetivo de eliminar la posibilidad de que esa pérdida de valor se transfiera a los clientes a través de las tarifas. La alternativa más viable es refinanciar las deudas adquiridas con otras a menor costo.

El gasto por deterioro de Balsa Inferior arrastró a la CNFL a cerrar con una utilidad negativa en el 2014. ¿Es posible revertir dicha pérdida?

Para el año 2014  ya no es posible. Estamos trabajando sobre los aspectos técnicos y financieros controlables para revertir la pérdida a futuro, en el largo plazo.

Según el auditor externo, la inversión en Balsa Inferior está por encima del valor de mercado para una planta de similares características, ¿por qué?

Es parte de lo que la nueva administración de CNFL está investigando (...). Como parte del informe de los 100 días, este caso fue trasladado por el presidente de la República, Luis Guillermo Solís, al Ministerio Público, para su indagación.