Por: Luis Edo. Díaz 4 mayo, 2013

Un purificador respiratorio desechable, utilizado por personal de salud en los hospitales, fue lo que obstruyó e hizo explotar una de las tuberías del Hospital México, contaminando con heces varios servicios médicos, entre ellos dos unidades de Cuidados Intensivos.

La emergencia sanitaria se dio en la noche del miércoles, pero hasta ayer trascendió que la causa del colapso de la tubería fue ese insumo médico, el cual debió ir a parar a un basurero y no a un servicio sanitario, como se corroboró.

El daño en el sistema de aguas negras dejó inservibles seis metros de tubería y provocó la contaminación de la Unidad de Cuidados Intensivos de Cirugía y la de Neurocirugía, de una parte de Radiología y de los salones de Recuperación.

Los pisos afectados fueron el segundo y el tercero, lo que obligó a la evacuación de pacientes. El personal debió usar mascarillas durante dos días para evitar el hedor.

Douglas Montero, director médico, explicó que, luego de los trabajos de mantenimiento en la tubería y de la limpieza de las zonas afectadas, el Hospital volvió a la normalidad en todos sus servicios.

El jerarca indicó que lo único que no se estaba realizando eran cirugías programadas, por motivo de la visita del presidente estadounidense, Barack Obama.

No obstante, en la información que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) divulgó días atrás sobre las acciones para la visita de Obama, no estaba contemplado que el Hospital México suspendiera las operaciones quirúrgicas este viernes.

El director médico garantizó que el hospital no quedó contaminado, pues, según dijo, se hizo una “limpieza profunda y especial” .