Por: Mercedes Agüero 1 noviembre, 2012

El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) logró hace tres semanas reencauzar las aguas del río Reventazón hacia los túneles de desvío para reiniciar las obras previas a la represa.

Dichas estructuras (preataguía y ataguía) que protegerán la represa, habían quedado totalmente destruidas por las aguas del afluente luego de un temporal a finales de julio anterior.

Gravin Mayora, gerente de Electricidad del Instituto, dijo ayer que las obras constructivas en esa parte han continuado adelante y no fue necesario hacer un rediseño del proyecto.

Eso sí, reconoció que debieron dar explicaciones a los entes financieros sobre el impacto de los daños del temporal.

La planta se construye en Siquirres, Limón. Tendría 305 megavatios (MW) de capacidad instalada y costará $1.400 millones.

Precisamente ayer el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) formalizó un crédito por $250 millones para inversiones del Instituto en el sector eléctrico.

De ese monto, $98 millones se destinarán a financiar obras en el plan hidroeléctrico Reventazón.

“Es nuestro más grande proyecto en marcha y esperamos que esté operando en la primera mitad del año 2016”, dijo Teófilo de la Torre durante la actividad.

Agregó que el BID acaba de aprobar otro crédito por $200 millones para esa inversión, de otra ventanilla de carácter privado que no demanda garantía estatal, pero sí es más estricta en las condiciones de financiamiento.