Medida le habría costado al Instituto unos $20 millones del 2007 a la fecha

Por: Mercedes Agüero 28 diciembre, 2012
 El presidente ejecutivo del ICE, Teófilo de la Torre, dijo que no tiene sentido generar con plantas térmicas como la de Garabito, si hay energía disponible más barata como la de una hidroeléctrica privada. | ARCHIVO
El presidente ejecutivo del ICE, Teófilo de la Torre, dijo que no tiene sentido generar con plantas térmicas como la de Garabito, si hay energía disponible más barata como la de una hidroeléctrica privada. | ARCHIVO

El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) fijó una prohibición para comprar energía hidroeléctrica a una empresa privada durante ciertas horas de la noche.

Dicha disposición fue incluida en un contrato de compra de energía a un generador privado.

La consecuencia de tal medida es que el ICE debió producir energía térmica, la cual es más contaminante y hasta cinco veces más cara. Del 2007 a la fecha eso pudo costarle al Instituto y a los usuarios del servicio eléctrico unos $20,2 millones.

Esta situación originó una directriz presidencial girada hace dos semanas que obliga al ICE a comprar la electricidad más limpia y barata disponible en el mercado.

Al respecto, el presidente del ICE, Teófilo de la Torre, aseguró que él desconocía la existencia de la cláusula incluida en el contrato que les impide adquirir energía privada en ciertas horas de la noche.

El jerarca aseguró que revisarán los términos de este acuerdo para hacer la corrección.

Asimismo, se darán a la tarea de revisar los demás convenios para ver si incluyen esta disposición.

Claudio Volio, presidente de la Asociación Costarricense de Productores de Energía (Acope), explicó que el generador afectado es la hidroeléctrica que empezó a operar en el año 2007 mediante un contrato modalidad BOT. Es decir, una empresa privada construye y opera la hidroeléctrica por cierto tiempo y luego la transfiere al ICE.

De acuerdo con Volio, la cláusula fue impuesta por el propio Instituto y se ha negado a eliminarla, pese a las peticiones de la empresa.

“Esa planta lleva cinco años en que en las noches le impiden trabajar a ciertas horas. Pierden, así, en números redondos, el equivalente a dos meses de generación. Pero es por una disposición expresa del propio ICE, jamás el interesado iba a pedir que le restrinjan su operación”, aseveró Volio.

Justamente en el 2007 el país estaba sufriendo apagones y racionamientos de luz porque el ICE no tenía la capacidad para atender la demanda. Tales faltantes le costaron unos $20 millones a sectores como industrias, comercios y hospitales.

Posteriormente, la institución debió alquilar plantas térmicas cuya energía era mucho más cara .

Las pérdidas. De acuerdo con Volio, desde la vigencia del contrato a la fecha el Instituto pudo haber gastado unos $20,2 millones en generación térmica, que se hubiera economizado si le comprara a esta firma.

Para hacer esta estimación, Volio tomó como referencia la generadora a base de combustibles más eficiente que tiene el ICE. Se trata de la planta Garabito, cuya producción estimó en $0,29 por cada kWh.

Al privado le hubiera pagado $0,053 por kWh.

Además, estimó que del 2007 a la fecha, la planta privada dejó de generar 85,5 millones de kWh.

Suponiendo que toda esa electricidad se sustituyó con térmica, el ICE gastó $24,7 millones.

Mientras que, si se la hubiera comprado a la empresa, habría pagado $4,5 millones. En resumen, en cinco años habría pagado $20,2 millones por no comprar la electricidad disponible en esa empresa.