Instituto finiquita financiamiento para hidroeléctrica que levanta en Siquirres

Por: Mercedes Agüero 4 enero, 2013

El ICE avanza en el desarrollo de la hidroeléctrica Reventazón en el Caribe, pero se estanca en la tramitología del megaproyecto El Diquís, en la zona sur.

Ambas plantas, las más grandes del país hasta el momento, concentrarán la atención del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) durante este año.

Reventazón aprovechará las aguas del río del mismo nombre para generar energía eléctrica. La capacidad instalada es de 305,5 megavatios (MW).

Mientras, la planta El Diquís se alimentará del río El General. Su potencia será de 650 MW.

Para Reventazón, ya está finiquitado el esquema de financiamiento de la obra cuyo costo asciende a $1.440 millones.

Teófilo de la Torre, presidente ejecutivo del ICE, explicó que se trata de un complicado esquema de créditos en el que intervienen varias entidades financieras.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó dos préstamos por $250 millones y $90 millones, y la Corporación Financiera Internacional (IFC), brazo financiero del Banco Mundial, le otorgó un crédito por $100 millones.

A esto se une otro financiamiento recién aprobado del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) por unos $240 millones. De la Torre explicó que este monto incluye $80 millones se están canalizando con el Banco Europeo de Inversiones, pero no directamente al ICE, sino por medio del BCIE, por lo cual no se requiere garantía estatal.

Los cerca de $400 millones que quedarían por financiar corresponden a una emisión privada de títulos valores a 20 años que serán emitidos en abril por el Banco Nacional de París, el estructurador.

El Banco Scotiabank será el fideicomisario de esta última operación, así como de los créditos del IFC y el BID.

Como reconoció De la Torre, se trata de una estructura financiera “muy compleja”, que se diseñó con tal de satisfacer los deseos de cada banco.

“Eso lo buscamos porque les permite dar plazos más largos a intereses más bajos”, dijo el jerarca.

Todo esto suma los $1.440 millones que cuesta la planta.

Este fue uno de los mayores avances del plan en el 2012 cuando un f uerte temporal afectó las obras y obligó a repetir el desvío del río.

Estancado. Por el contrario, El Diquís pasó el año patinando en el tema de la consulta indígena que por obligación debe hacer el Estado, sin que se lograran avances.

Tal situación, explicó De la Torre, los obligó a correr para el 2015, el año probable para empezar la construcción. Así, el presente año lo dedicarán a resolver el tema de la consulta a los indígenas y el 2014 a buscar el financiamiento.

El Instituto también explorará la posibilidad de desarrollar el proyecto en asocio con otra empresa.

De acuerdo con el presidente del ICE, el 2012 transcurrió con una preparación para hacer la consulta, pero aún falta que las comunidades indígenas se organicen para intercambiar criterios y definir qué se va a preguntar.

“Las poblaciones indígenas deben tener una organización y eso no se tiene. Estamos esperando que eso ocurra”, dijo.

El funcionario agregó que por ser los asuntos indígenas de orden nacional, le corresponde al Gobierno liderar el proceso.

La labor está a cargo del primer vicepresidente, Alfio Piva, a quien no fue posible contactar.