La pareja recibió ayer los carné de asegurados de la CCSS.

Por: Daniela Cerdas E. 21 noviembre, 2014

Rodolfo Barquero Aguilar, el primer hombre que ayer aseguró ante la CCSS a su compañero sentimental, celebra que ya tiene la seguridad de que su pareja desempleada tenga atención médica gratuita en caso de enfermedad. Para él, esto es un derecho que todo gay debería tener, pero considera que la sociedad maneja muchos estereotipos respecto a este tipo de uniones.

"Somos una pareja normal, común y corriente. La única diferencia es que el amor entre nosotros es entre el mismo sexo.", dice Barquero, quien tiene 28 años y trabaja como administrador de una pulpería. Él convive desde hace tres años en una misma casa en Heredia con Daniel Morales Zamora, de 21 años, quien actualmente se encuentra desempleado.

Morales necesitó una operación de la apéndice hace tres años. En ese momento, estaba desempleado y utilizó el carné de estudiante para recibir atención médica. Desde ese momento, tras el vencimiento de este carné, surgió el temor de qué pasaría si se enfermara siendo un desempleado.

Fue hace diez días cuando ellos aprovecharon que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) puso un mensaje en Twitter donde informó a las parejas gais de que ya podían entregar los requisitos para asegurar a sus compañeros.

Rodolfo y Daniel conviven juntos desde hace 3 años.
Rodolfo y Daniel conviven juntos desde hace 3 años.

" En ese momento mandé un correo y, al día siguiente, me llamaron de la CCSS. Fuimos a entregar como requisitos nuestra certificación de nacimiento, una declaración jurada con un abogado de que convivíamos como pareja (nos costó ¢20.000) y las declaraciones de testigos de que éramos una pareja. Entre los testigos, no se admiten familiares, nos ayudaron una vecina y una amiga. Fuimos muy felices ayer que la Caja nos entregó los carnés. Tenemos derecho a ellos porque somos una pareja como cualquiera", expresó Barquero.

En el caso de Rodolfo, para su familia es muy normal la relación que él lleva, ya que tiene otros parientes homosexuales y todos lo ven como algo natural. En el caso de Daniel, a él le costó un poco más porque fue hasta los 19 años que pudo "salirse de closet" ante sus padres, quienes poco a poco lo han ido aceptando.

El problema, según ellos, es que la sociedad sigue viendo las uniones gais como algo anormal. Siguen existiendo miradas acusadoras y comentarios negativos al respecto. Inclusive, Rodolfo no quiso leer los comentarios de la noticia que se dio a conocer ayer en distintos medios "para no llevarse un colerón con los comentarios estúpidos y despectivos".

"Yo considero que somos una pareja como cualquiera. Aunque estoy desempleado, le ayudo en la pulpería y me paga un pequeño salario. Juntamos nuestros dineros y compartimos los gastos: la comida, la luz, el agua, los impuestos, etc. Entre los dos, compramos el menaje de la casa cuando yo tenía trabajo. Cuando yo estuve en la operación, él corrió conmigo y me compró medicamentos. Estuvo en la puerta del hospital para recibirme cuando me dieron la salida. Eso lo hace cualquier pareja", expresó Daniel.

Rodolfo conoció a Daniel cuando trabajaba en un salón de belleza. Allí llegó Daniel a cortarse el pelo y Rodolfo lo atendió. Desde ahí, son inseparables.

"Ahora, compartimos hasta el seguro", dijo Rodolfo.

Barquero aclaró que la intención de ellos no es aprovecharse, solo tener los mismos derechos de las parejas heterosexuales.

"No es que ahora como Daniel tiene seguro va a ir a la clínica por nada. Es solo si lo necesita", manifestó.

Con el carné de asegurados en mano, la pareja tiene muchas dudas de si ese documento les permitirá realizar otras gestiones como pareja en entidades públicas.