Politóloga y exviceministra fue ratificada en el cargo a finales de mayo

Por: Juan Fernando Lara 6 junio
Hannia Vega, exviceministra de Telecomunicaciones estuvo en la etapa de apertura de este mercado. Para ella sí se han cumplido con algunas metas (como aumentar el uso del servicio de telefonía móvil) pero falta mejorar la calidad.
Hannia Vega, exviceministra de Telecomunicaciones estuvo en la etapa de apertura de este mercado. Para ella sí se han cumplido con algunas metas (como aumentar el uso del servicio de telefonía móvil) pero falta mejorar la calidad.

San José.

Hannia Vega Barrantes asumió desde la semana anterior uno de los tres asientos del Consejo Directivo de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel); una entidad que percibe más madura respecto a hace unos años pero cuyas decisiones, cree, podrían ser más oportunas.

Lo anuncia sin ambigüedad: hay demasiada tramitología en la Sutel y ella se propone empujar cambios tanto al tomar decisiones como para conciliar el malabarismo institucional de defender los intereses y derechos de los consumidores frente a las empresas proveedores de servicios.

Vega afirma que también se propone acelerar la ejecución del Fondo Nacional de Telecomunciaciones (Fonatel); que ha criticado abiertamente por su lentitud para convertir en obras parte de los ¢164.911 millones con los que cerró el año anterior.

Exviceministra de Planificación (2006-2008) y Telecomunicaciones (2008 - 2012), la politóloga sustituye la vacante que dejó la ingeniera Maryleana Méndez al vencerse su nombramiento el 16 de febrero. A continuación un extracto de la conversación con La Nación.

¿Cuál es la ruta que desea trazar durante su tiempo en Sutel?

Corrí con buena suerte porque me tocó la primera parte de esta historia, en materia de apertura de las telecomunicaciones, desde otro puesto (viceministra). Llegar con una pausa de cuatro años a Sutel me da una enorme oportunidad porque hay ya madurez institucional. Antes eran 44 funcionarios y ahora son 125 funcionarios, la mayoría son jóvenes, super-dinámicos, con solidez en estudios y formación. Es una suerte estar de vuelta, pero en el otro lado del mostrador y con varios de los temas generales aún vigentes.

¿Por ejemplo?

Televisión Digital, mercados relevantes, los derechos del consumidor y también continuamos hablando sobre temas de infraestructura. Si bien no estuve en los últimos años en Sutel, sí dí seguimiento a estos asuntos. Este es un sector que me apasiona pero me parece que seguimos en etapas donde hay que consolidar, tomar ya decisiones o hay que empujar las cosas hacia ello.

¿Pero cuál sería la huella que quiere dejar?

Quiero que tomemos decisiones oportunas en momentos oportunos, entrarle bastante más a la gestión; imprimirle más proyección, más capacidad institucional a Sutel y apertura para que los consumidores se sientan más cómodos con la información. Solo ver donde está el edificio (Guachipelín de Escazú) le dificulta la vida a los consumidores".

Percibe la Sutel como una entidad donde la toma de decisiones puede mejorar. ¿Dónde?

Lo he repetido desde antes de entrar a Sutel, que se pueden acelerar decisiones en temas de infraestructura. La publicación de reglamentos con hasta seis meses de demora luego de logrados consensos con los sectores e instituciones, pero a los cuales les faltan las decisiones finales entre la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos y la Sutel.

"Deberíamos acelerar la respuesta al tema de mercados relevantes en telefonía móvil. Ya han pasado varios meses desde que hicimos el estudio y deberíamos trabajar ya en cómo vamos a responder. Ya se trabaja en eso pero, entonces, hagámoslo, resolvamos y avancemos.

"Igualmente, acelerar proyectos ligados al encendido digital de la señal de televisión libre y gratuita porque tenemos que aportar estudios técnicos y el cambio se prevé para diciembre".

¿Y por qué será que no se toman las decisiones como es debido?

Aunque ya es una institución más sólida, aún es nueva. Hay mucha tramitología y debemos afinar procesos. Se deben empujar algunas cosas. Disminuir los tiempos de acción sin desmejorar la calidad, pero sí afinando mejor cómo trabajamos internamente. Desde la adicción por la "reunionitis" hasta la obtención de respuestas más veloces. Creo que ahí hay mucho por mejorar.

"Este sector es muy dinámico. Vuela solo y, si las instituciones públicas ligadas a él en distintos niveles vamos con lentitud, el mercado igual sigue. Por eso nos toca promover el mercado, pero entonces respondamos. Podemos tener ocho millones de líneas móviles, pero si no tenemos a las personas bien informadas, o sin capacidad para responderles mejor; pues solo tendríamos datos; no calidad".

Antes mencionó interés en empujar asuntos.

Tanto don Manuel Emilio Ruiz, como don Gílberth Camacho (los otros miembros del Consejo) han hecho que en cuatro días los espacios se abran y me permitan unirme a ellos para promover mecanismos de gestión distintos.

Quisiéramos entrar fuerte, muy fuerte, en asuntos como el tema de infraestructura y el análisis de mercado relevante en servicios móviles. Dejar ante la opinión pública una próxima licitación de espectro (radioeléctrico) bien resuelta. Además, ir diseñando ya nuevas licitaciones en otras áreas e ir pensando escenarios futuros, según avanza el sector, para preveer cómo debemos responder como autoridad nacional.

¿Está el Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) en su ruta de empujones?. Las críticas por la escasa ejecución de sus fondos en programas concretos abundan.

Hay que ser justos y coherentes. Desde la sociedad civil he criticado los tiempos de ejecución y pues ahora me va a tocar ver cuáles son las tuercas que hay que tocar para...

Perdón; ¿tocar o socar?

Socar. Tengo mis ideas en este asunto pero necesito revisar con el equipo de trabajo hipótesis tejidas desde afuera de Sutel. Construir hipótesis desde afuera es muy fácil. Ahora hay que verificar si mis hipótesis son ciertas y, si son así, ver cómo puede eso mejorarse hallándome ahora en el lado donde puedo generar cambios. Ya no es posible ahora quedarme con las manos cruzadas.

"Fonatel tiene como dos submundos, uno donde nosotros definimos y otro donde las definiciones emanan de la política pública. Lo mínimo que debo hacer es impulsar el cumplimiento de metas y tiempos de la política pública.

¿Qué tan lejos estemos de ello? Es lo que todos hemos criticado desde afuera y ahí es donde debo concentrarme en el tema Fonatel junto a mis dos compañeros que ya lo hacen.

"Contribuiré a ese impulso para darle uso e implementación a los fondos. Todo está presupuestado pero creo que la crítica se concentra en la ejecución: ahí es donde debemos ver porqué sigue siendo así. Analizar si es un tema ligado el fideicomiso o si es un tema propio de la dinámica del fideicomiso. Voy con preguntas y aún estoy en la etapa de preguntas. A Fonatel no es que no lo tenga en mira pero hasta la otra semana me reuniré con los encargados.

"Entonces escucharé cuál versión me darán como jerarca y crítica del Fondo, como lo hice desde la sociedad civil".

Hablando de críticas y velocidad, ¿cuál es su postura como usuaria de servicios telefonía móvil locales ante las críticas por la rapidez de acceso a servicios móviles?

Somos el ente regulador que debemos promover la competencia y regularla. No somos el operador. Sí nos toca lograr que nuestro esfuerzo promueva la competencia en el mercado y haya consumidores satisfechos. La apertura del mercado de telecomunicaciones se hizo para que los usuarios tuvieran más opciones.

"Toda esta historia era para que los usuarios tuvieran mejores condiciones. Hoy tenemos una pista de carreras con seis o siete carriles donde quizás podríamos impulsar los carriles ligados a los consumidores los cuales quizás no han estado de forma prioritaria en las agendas. Hay que equilibrar agendas y ser justos, hay que balancear un poco".

¿Ser justos cómo? ¿Se ha cargado más la balanza a favor de las empresas en el sector?

El modelo mismo nos puso a todos a preocuparnos por la apertura, por el ingreso de operadores y porque los consumidores tuvieran opciones de escogencia. Eso fue.

"Ahora la nueva política pública y la madurez institucional nos dice que los datos son extraordinariamente buenos. Nos arroja ocho millones de líneas pero nos debemos preguntar si el carril de satisfacción de los clientes y, de todo el sector, podría desarrollarse más.

"Tiene que haber un equilibrio y satisfacción a nivel del sector; de la industria y una sensación de que todos caminamos hacia adelante. Ese es un sentimiento que debería ser permanente. Tal sentimiento se ha dado en distintos nivel pero ahora hay que emparejar un poco la carrera y los carriles".