Por: Daniela Cerdas E. 18 octubre, 2015

Pese a que el personal del Hospital San Rafael de Alajuela se queja de los problemas que genera la atención en Emergencias de los privados de libertad, la gerenta médica de la CCSS, María Eugenia Villalta, dijo que ellos deben acogerse porque “son pacientes como todos”.

Según Villalta, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) no tiene un protocolo específico para asistir a los privados de libertad.

“Tienen que ser atendidos como cualquier costarricense. Son personas como todos y tenemos que atenderlas. La diferencia es que ellos andan custodios. No tienen por qué discriminarse”, declaró Villalta.

Según la funcionaria, al Hospital San Rafael de Alajuela llegan más presos por la cantidad de cárceles ubicadas en la zona.

Villalta dijo que nunca ha tenido una queja formal del director de ese hospital, Francisco Pérez, sobre la situación que aqueja a dicho centro.

“En algún momento solicitamos una visita para ver de qué forma se aumentaba la capacidad resolutiva de las clínicas de las cárceles para que no se tuvieran que hacer los traslados(...), pero nunca se concretó nada. A veces, el director se queja de que los reos llegan a consultar mucho, pero así ocurre con otros asegurados”, explicó Villalta.

La gerenta expresó que siempre se deben llevar al centro médico para descartar que tengan algo grave y “no se les puede negar la atención”

“De la seguridad se debe encargar Adaptación Social”, manifestó Villalta.

Danilo Mesén, jefe de la Policía Penitenciaria, dijo que la seguridad para los reclusos se ha reforzado porque también había quejas del personas hospitalario de que no les enviaban la necesaria.

“No se les puede negar el derecho a la salud. Desde el punto de vista de seguridad, no tenemos otra alternativa. Ya serían las instancias de las institución que logren un convenio para lograr atención médica en las cárceles las 24 horas”, declaró Mesén.

El funcionario explicó que en la noche, para un policía, es muy difícil valorar la condición de salud de un privado de libertad.

“Si ellos ven que efectivamente está enfermo, hay que trasladarlo; no se puede arriesgar. Si vemos que puede esperar, no se traslada y se espera a que abran la enfermería”, manifestó Mesén.

En Costa Rica, hay 15 centros penitenciarios que albergan a unos 14.000 reclusos.