Por: Mercedes Agüero 12 marzo, 2013

Los dueños de gasolineras vivieron en carne propia aquel refrán de que “fueron por lana y salieron trasquilados”.

Este gremio acudió a la Aresep por un aumento del 37% en su margen de comercialización y más bien les aplicaron una rebaja.

Así, el monto que reciben para cubrir los costos y obtener ganancias pasará de ¢43,4 a ¢37,6 por cada litro de combustible vendido.

Quienes salieron ganando fueron los dueños de carros, pues con la decisión la gasolina plus bajará ¢5 y la súper y el diésel ¢6.

El canfín disminuirá en ¢6 y el gas LGP que expenden las gasolinera también se reducirá en ¢5.

De esa forma el litro de súper pasará de ¢735 a ¢729. La plus bajará de ¢693 a ¢688. Mientras el diésel se ubicará en ¢650. Hoy cuesta¢ 656.

La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) informó de que la rebaja se hizo para corregir la sobrestimación de las edificaciones que habían hecho los empresarios.

Para determinar ese valor se utilizó el “Manual de Valores base unitarios por tipología Constructiva” del Ministerio de Hacienda, publicada el 1.° de febrero de 2013.

Juan Manuel Quesada, intendente de Energía, explicó que “al hacerse una valoración técnica de las edificaciones, el resultado fue menor; también se redujo el gasto por depreciación y el margen de rentabilidad a reconocer”.

Miguel Masís, director ejecutivo de la Cámara de Empresarios del Combustible, calificó la decisión de la Aresep como “desacertada”.

Por eso evaluarán el panorama con los abogados y convocarán a los empresarios a una reunión urgente el próximo jueves.

“La Aresep está queriendo recobrar un dinero dado por ellos mismos en el último margen y, con base en un estudio técnico”, aseguró.