Producción de las fuentes cayó en más de 20%en solo dos años

Por: Daniela Cerdas E. 15 agosto, 2016

Puriscal

En el barrio El Carmen de Puriscal es común que las lavadoras estén funcionando a toda máquina pasadas las diez de la noche. Ningún vecino se molesta por la bulla, todos saben que ese es el momento para lavar pues, al otro día, no habrá agua por más de 13 horas.

“En la noche es que yo me pongo a lavar, limpiar y recoger agua para cocinar al día siguiente. Hay que jugársela, la gente no se imagina todo lo que hay que hacer en Puriscal para poder tener agua para lo básico”, contó Carmen Barboza, vecina de esa comunidad.

El panorama futuro no es nada alentador.

Yamileth Astorga, presidenta ejecutiva del Instituto de Acueductos y Alcantarillados (AyA), advirtió de que los pobladores de este cantón josefino deberán seguir “a secas” al menos tres años más, mientras se finaliza el proyecto Orosi II, que llevaría el líquido desde las fuentes de Orosi, en Paraíso de Cartago.

Esa, dijo Astorga, es la “única opción” para abastecer a los 36.000 puriscaleños.

“Cuando no se tiene agua no se la puede reproducir, así de sencillo. Mientras se finaliza el proyecto Orosi, hay que vivir con lo que hay. No hay opción de fuentes de agua, no se puede hacer absolutamente nada. De qué sirve meter infraestructura si no hay agua”, explicó Astorga.

Los problemas de abastecimiento de agua para la zona comenzaron hace 10 años, pero se volvieron críticos desde el 2014.

Aquí no hay más fuentes del recurso y la producción de las existentes es insuficiente para atender la demanda. Además, las condiciones geográficas, la erosión del suelo y el crecimiento poblacional complican todavía más la situación.

Los habitantes sufren racionamientos de agua todos los días, los mínimos son de cuatro horas, pero, en otros casos, son de hasta 20 horas diarias.

Copertino Corrales, uno de los afectados en Puriscal, conversa con el centro del cantón al fondo. CRÉDITO: CARLOS GONZÁLEZ
Copertino Corrales, uno de los afectados en Puriscal, conversa con el centro del cantón al fondo. CRÉDITO: CARLOS GONZÁLEZ

Las comunidades más afectadas son San Antonio, Santiago, Mercedes Norte y Sur, Barbacoas, Cerbatana, Piedades, Bajo La Legua, Candelarita, Pozos, Polka, Bajo Badilla y Cañales, todas del cantón de Puriscal.

Fuerte caída. En enero del 2013, las 12 fuentes de agua superficiales y subterráneas que abastecen el sistema de Puriscal producían poco más de 82 litros por segundo. Para enero del 2014, esa producción había bajado a 70 litros y, un año más tarde, a 64.

En dos años, la caída es de más de un 20%, según un informe elaborado por el AyA en marzo pasado.

Cada vez más puriscaleños deben colocar tanques de almacenamiento para soportar la crisis. CRÉDITO: CARLOS GONZÁLEZ
Cada vez más puriscaleños deben colocar tanques de almacenamiento para soportar la crisis. CRÉDITO: CARLOS GONZÁLEZ

Según Juan Carlos Vindas, director de la Región Central Oeste del AyA, la baja producción en las fuentes se debe a los suelos erosionados, característica que les impide captar agua y provoca que arrastren mucho sedimento .

“Es agua de mala calidad”, explicó Vindas.

Para satisfacer las necesidades de esa comunidad, el alcalde Luis Madrigal estima que se requiere una fuente de agua que les suministre 16 litros por segundo.

“Estamos muy preocupados por el problema. Difícilmente, podemos esperar que, con las condiciones actuales, podamos tener agua las 24 horas. Según el AyA, la solución no se ve a corto ni a mediano plazo. Sugirieron que la gente pusiera tanques de agua, pero no todos tienen esa posibilidad”, expresó el jerarca del gobierno local.

Instalar un tanque de agua tiene un costo de unos ¢250.000, entre materiales y mano de obra.

Así lo hicieron Carmen Barboza y su esposo, Ricardo Madrigal, quienes colocaron dos tanques para paliar la situación. Sin embargo, esto no les ayudó mucho, ya que la presión es muy poca y les llega apenas “un chorrito”.

“Si alguien se está bañando, ningún otro tubo puede estar abierto. Compartimos nuestra agua con la vecina que tiene tres niños de menos de seis años y no tiene la posibilidad de poner un tanque.

”Lo que me tiene feliz es que compré un champú de lavado en seco para el carro y no tengo que usar agua... Viera qué buen producto”, contó Madrigal.

Múltiples razones de la ‘sequía’
Múltiples razones de la ‘sequía’

Otras causas. A las limitaciones hídricas se suma el terreno quebrado y lleno de pendientes, propio de Puriscal, el cual lo hace propenso a deslizamientos.

De acuerdo con Juan Carlos Vindas, esto ocasiona que el sistema que distribuye agua en línea recta por todos las comunidades del cantón, se rompa cada vez que ocurre un deslizamiento, lo cual ocasiona la interrupción del servicio aguas abajo del punto afectado de la red.

El restablecimiento del servicio puede durar unas horas o hasta cinco días, por lo que en muchas comunidades se tiene que recurrir al suministro de agua por camiones cisterna.

“Todos los días se rompen tuberías por todos lados. Al día se atienden unas 50 fugas”, precisó el funcionario.

La alta demanda del recurso es otro de los factores que agrava la carencia de agua.

En promedio, por año, el AyA conecta 230 nuevos servicios; esto, a pesar de que un informe de 2010 de esa misma institución, evidenció que el sistema de distribución “ no tiene capacidad hídrica para su expansión”.

Yamileth Astorga comentó que el proyecto Orosi II ya está avanzado, con estudios, sobre todo ambientales, y se encuentran en el proceso de compra de 25 terrenos necesarios para instalar el sistema.

Esta obra añadiría 2.500 litros de agua por segundo para el área metropolitana.

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