Por: Irela Fornaguera 21 junio, 2015

En cuestión de cuatro años, el Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) solo logró un avance del 15% en sus ocho proyectos para llevar conexión a las comunidades más pobres.

El viceministro de Telecomunicaciones, Emilio Arias manifestó que la desorganización entre las instituciones del Estado fue el principal causante del rezago en la ejecución.

“Cada institución trabajaba solo según sus intereses. Ahora estamos planificando en conjunto para que, al 2018, tengamos un país totalmente conectado a Internet”, afirmó Arias.

Según la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) del 2014, del total de viviendas del país (1.399.271), el 45% aún no tiene servicio de conexión a Internet.

La poca eficiencia del Fondo fue criticada incluso por la Contraloría General de la República. En un informe de abril del 2013, la entidad reveló desorden en el cobro y manejo de los recursos, lo que le había generado un faltante de más de ¢1.000 millones, a setiembre anterior.

Mediante un sondeo, La Nación reveló que algunos de los proyectos más rezagados están en Limón y la zona norte. Ahí, muchas promesas son deuda.

Por ejemplo, en la escuela unidocente Betania, en Guatuso, 48 estudiantes no tienen esperanza de navegar en la web.

“Si existió un proyecto, pero nunca nos incluyeron. Yo tengo una llave maya que me dio el Ministerio de Educación, pero la señal es mala y la velocidad, pésima. No nos sirve”, declaró la directora, Luzmilda Ramírez.

“Algunos niños tienen computadora, pero no la llevan a la escuela por la falta de Internet. Aquí no nos queda más que acudir a los libros”, dijo. colaboró el corresponsal éDGAR CHINCHILLA.