Por: Ángela Ávalos 31 marzo, 2013

De las 147 escuelas de interés prioritario, un grupo de 46 centros educativos solicitó al Ministerio de Educación Pública (MEP) el reconocimiento de un incentivo por laborar en comunidades de alto riesgo social.

Actualmente, lo que se da es un bono por trabajar en zonas pobres del país.

La petición la elevó la Asociación Nacional de Educadores (ANDE) desde la primera administración del actual ministro, Leonardo Garnier, informó Roberto Rosich Cruz, sociólogo y educador de la escuela Carolina Dent, en barrio Sagrada Familia, San José.

Según explicó, se ha intentado negociar un incentivo que consistiría en un salario extraordinario a pagar en junio de cada año.

El sociólogo fue parte de la comisión de alto nivel que creó la ANDE para examinar la situación de estos docentes.

En la actualidad, aseguró Rosich, no existe ningún reconocimiento de ese tipo para los 3.663 docentes que trabajan en estos centros de enseñanza.

Muchos de esos profesionales, enfrentan diariamente los efectos de la pobreza y la violencia en sus alumnos o en las familias de estos.

El anecdotario de amenazas verbales y más de una que se ha llegado a concretar físicamente, es amplio y variado, según comentó el educador.