Luis Guillermo Solís aseguró este jueves que los dispositivos "ya cumplieron su vida útil".

Por: Steven Oviedo 6 noviembre, 2015

Redacción

Pese a las críticas que ha recibido el proyecto de los postes abatibles en la ruta 32 y las declaraciones del presidente de la República, Luis Guillermo Solís, en las que asegura que ya cumplieron su vida útil, en el Consejo de Seguridad Vial (Cosevi) consideran que el proyecto es un éxito.

"Este proyecto tenía como objetivo reducir la cantidad de accidentes mortales en esa ruta, que ocurren principalmente por adelantamientos. Hasta el momento, el proyecto ha sido exitoso en conseguir ese objetivo, continúa siendo un proyecto piloto y que seguirá en observación", explicó Germán Valverde, Director del Cosevi.

Valverde sostiene que, en lo que va del año, solo se han presentado dos accidentes mortales en ese tramo de la ruta 32, cuando en años anteriores se dieron hasta 20 colisiones fatales en carretera.

La Nación solicitó dos semanas atrás el detalle de los accidentes mortales por kilómetro en la ruta 32 y en la Policía de Tránsito alegan que las estadísticas más actualizadas con este grado de especificidad corresponden al 2013.

Este viernes, el Ministerio de Obras Públicas (MOPT) reconoció que está sustituyendo el 10% del total de postes colocados hasta ahora (de un total de 1.200) en el tramo de 37,5 kilómetros entre Santa Elena de San Isidro de Heredia y el cruce a Río Frío, porque ya cumplieron con su vida útil.

Este cambio se realiza pese a que los dispositivos, valorados en ¢223 millones, tienen menos de cinco meses en la carretera. Los primeros se empezaron a colocar el 9 de junio pasado, pero apenas en una semana algunos ya estaban completamente doblados por el golpe de los carros y otros habían sido robados o cortados por vándalos.

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Hasta este jueves, la empresa JL Señalización y Arquitectura S.A., encargada de la colocación de los 2.000 postes, había instalado solo 1.200. De ese total, La Nación constató en un recorrido que 130 tienen daños notables y otros 50 fueron totalmente desprendidos de su lugar. Además, hay un tramo de 16 kilómetros, dentro del trayecto del contrato, donde no hay un solo poste colocado.

Por último, la compañía tendrá que sustituir el material retroreflectivo de todos los dispositivos, porque la cinta empezó a desprenderse. Eso significa que los postes no se ven de noche o en condiciones de neblina.

Pese a estos inconvenientes, en el Cosevi aseguran que la calidad de los materiales que componen los postes no ha sido el factor para que muchos ya estén dañados, y le achacan toda la responsabilidad a los conductores que transitan por la zona.

"Estos dispositivos tienen una resistencia a una cantidad de golpes, entre 50 y 75 golpes. Nosotros creemos que el deterioro se presentó al inicio, cuando fueron instalados (y los conductores no estaban acostumbrados). El poste se instala no para que los camiones le pasen por encima", añadió Valverde.

Ingeniería de Tránsito tiene 300 postes adicionales para darle mantenimiento a la obra luego de que sea entregada por parte de la empresa, la cual tiene 15 días para colocar los 800 postes pendientes y cambiar todas las cintas retroreflectivas.