13 febrero, 2015

Los diputados de Limón se declararon insatisfechos con las explicaciones dadas ayer por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) en una reunión para detallar el plan de ampliación de la ruta 32.

La libertaria Carmen Quesada, el socialcristiano Rafael Ortiz y Gerardo Vargas, del Frente Amplio, coincidieron en que la iniciativa mantiene las mismas condiciones, a pesar de que el MOPT y su contraparte china CHEC (que desarrollará las obras), tuvieron ocho meses para modificarlas.

Vargas señaló que aún no se definen temas importantes: cuánto costará y cómo se harán la reubicación de los servicios públicos y las expropiaciones. Además, se desconoce de dónde saldrán todos los fondos.

“Llevamos ocho meses, dos o tres viajes a China, varias visitas de CHEC y seguimos en lo mismo. Hace cinco años se presupuestaron $20 millones para expropiaciones y reubicación, pero ahora ya no se sabe”, dijo.

Según los diputados, el proyecto corre el riesgo de quedar paralizado “por falta de plata”, ya que el préstamo sigue siendo de $465 millones. Por eso, indicaron que aún no votarían a favor.

Sin embargo, para el viceministro de Infraestructura del MOPT, Mauricio González, la presentación de ayer con los congresistas “aclaró el camino para avanzar con el plan”.