Tras más de cinco meses de fallecimiento de su pastor, siguen a la espera de que Roma les nombre nuevo obispo

 24 julio, 2013

Este miércoles, en el segundo día de la Novena a la Virgen de los Ángeles, muchos vecinos de la diócesis de Ciudad Quesada no pudieron llegar a tiempo a las celebraciones, como se había planeado, debido a un mortal accidente de tránsito que los dejó al otro lado de la vía.

El paso se cerró en el sitio conocido como Laguna, Zarcero, donde según el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), un choque entre una moto y una bicicleta dejó sin vida a Andrés Chaves Rodríguez, de 30 años, conductor de la moto.

Aunque el accidente fue a eso de las 3:30 a. m. el levantamiento del cuerpo fue varias horas después, lo que retrasó la llegada de muchos a la Basílica e impidió a otros cumplir su deseo.

Algunos vecinos de Venecia de San Carlos si lograron pasar. "Nosotros nos salvamos porque viajamos por el lado del Zurquí y logramos llegar aquí" indicó una vecina.

Unos cinco autobuses con feligreses llegaron a tiempo y lograron participar de la misa a las 10 a. m., oficiada por el presbítero Albán Arroyo Vega, administrador apostólico de esa diócesis que quedó acéfala tras la muerte de su pastor el obispo Oswaldo Brenes el 11 de febrero de este año.

"Lamentablemente hubo un accidente en la zona de Laguna y a hermanos que salieron a las cinco de la mañana se les imposibilitó llegar. Algunos llegaron a la mitad de la misa. Venían de Venecia, Florencia, Laguna, Fortuna, Guatuso, Puerto Viejo y otros sitios" indicó el presbítero Arroyo, quien asumió esta parte de la iglesia costarricense poco antes del fallecimiento de Brenes, ya que estaba impedido para dirigir la diócesis.

Los vecinos del norte dijeron presente. La misa trató sobre la visita de María a su prima Isabel.
Los vecinos del norte dijeron presente. La misa trató sobre la visita de María a su prima Isabel.

La Basílica, a pesar de este contratiempo, estuvo colmada de feligreses norteños en una mañana fría.

Al final, los vecinos del norte que tuvieron la suerte de llegar, regresaron a sus hogares satisfechos de la visita que cada año realizan hasta los pies de La Negrita.