Contratista asumió responsabilidad y costo por defecto en diseño de piezas

Por: Juan Fernando Lara 15 septiembre, 2016
Daño en una turbina impidió a planta Reventazón operar al tope
Daño en una turbina impidió a planta Reventazón operar al tope

Desde hace siete meses, la planta hidroeléctrica Reventazón funciona a un nivel inferior a su capacidad instalada por daños en varios componentes en una de sus cuatro turbinas.

El incidente ocurrió el 16 de febrero en una prueba de resistencia con agua donde los equipos se aceleran a una velocidad superior a la regular durante la transmisión de la fuerza generada por la caída del agua.

Fue entonces cuando unas piezas llamadas pernos fusibles no soportaron el examen y reventaron. Esto hizo que otras partes (los álabes directrices) se desplazaran de sitio mientras giraban a alta velocidad.

Principal hidroeléctrica de la región
Principal hidroeléctrica de la región

Al desplazarse, los álabes dañaron más piezas (rodete, distribuidor; entre otros) situados en el interior del foso de la turbina.

Todo esto ocurrió por un defecto de diseño que provocaba oscilaciones irregulares en el equipo. El fallo fue admitido por el fabricante (Andritz Hydro) quien, en consecuencia, asumió todos los costos por el problema.

Así consta en el expediente OT-037-2016 de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) que ordenó el 14 de marzo la apertura de un expediente para fiscalizar la obra donde también ordenó al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) un reporte de lo ocurrido.

“Todas las unidades trabajan perfectamente”, dijo ayer Luis Roberto Rodríguez, director de la planta quien añadió que se trató de un hecho fortuito y sin detallar su costo económico.

Reventazón, la hidroeléctrica más grande de Centroamérica, comenzó a construirse en el 2010 y costó casi $1.400 millones.

La planta, localizada en Siquirres (Limón) posee cuatro generadoras cada una con potencia de 73 Megavatios (MW). La primera empezó a operar en marzo.

Además, posee una adicional instalada en la central de compensación ecológica de 13,5 MW.

Se trata de la obra de infraestructura “más grande construida en la historia del país”, según el ICE que, hasta la semana pasada, aún verificaba la reparación pues mañana le entrega las obras del proyecto al Gobierno.

La reparación incluyó enviar entre abril y mayo piezas dañados a los talleres de Andritz Hydro en México, indica un informe del ICE remitido a Aresep incluido en el expediente OT-037-2016.

Mientras tanto, en Italia, también se iban construyendo más piezas. El ICE incluso envió personal propio a los talleres del contratista a verificar los trabajos.

De junio a agosto, conforme se recibían los repuestos en Costa Rica, personal del ICE seguía armando y desmontando secciones de la turbina con las piezas según las indicaciones del fabricante.

La turbina al fin superó el 24 de agosto la misma prueba que en febrero la destruyó parcialmente.

Un motor menos. El daño explica así el menor rendimiento de Reventazón aportando energía al país y que hace semanas revelan las cifras del Centro Nacional de Control de Energía (Cence).

La planta de 305 MW de capacidad instalada viene desde julio (cuado ya debían operar todas sus turbinas) operando a un promedio de menos de 134 MW de generación por hora aún en pleno invierno y con su embalse a tope.

Excepcionalmente, operó a poco menos de 230 MW durante varios a lo largo de cinco días en la segunda quincena de julio.

Ese mismo patrón volvió a repetirlo durante cinco días de la primera quincena de agosto, indican los registros de posdespacho nacional de energía del Cence.

Esta situación suscitó la protesta de la Cámara de Industrias de Costa Rica quien reclamó a Aresep por un alza de 7,3% en las tarifas de generación eléctrica que empezó a regir desde julio.

Carlos Montenegro, subdirector de la Cámara, reclamó al regulador general, Roberto Jiménez, porqué todavía en abril no se registraban los niveles de aporte esperados de Reventazón que se suponía iba a ser de 900 Gigavatios en el 2016. En todos estos meses, el ICE tampoco informó de lo ocurrido.

La expectativa con la entrada en operación de la planta era una baja en las tarifas de electricidad locales; recordó Montenegro.

“Resulta bastante contradictorio que si hay una obra tan costosa y aplaudida, esta opere a una capacidad tan baja en momentos cuando el ICE encima pide un aumento de tarifa por importar electricidad en los últimos meses”, reclamó Montenegro.