Por: Juan Fernando Lara 31 octubre, 2013
La empresa Yanber ha modificado sus operaciones. | JORGE CASTILLO
La empresa Yanber ha modificado sus operaciones. | JORGE CASTILLO

El costo de la electricidad apaga la capacidad de las empresas costarricenses para competir en el extranjero. Así lo admite el propio Gobierno al reconocer el golpe de la tarifa eléctrica a la competitividad del país.

“A lo largo de los últimos años, Costa Rica ha venido enfrentando problemas en este campo. Revisando la evolución de los precios de la electricidad desde el 2007, es particularmente preocupante ver que se han separado, de manera notoria, de lo que ofrecen otros países con los que Costa Rica compite, entre ellos México y Estados Unidos, que hoy ofrecen precios más atractivos”, consideró Anabel González, ministra de Comercio Exterior.

Para González, este problema genera inquietud en un entorno mundial donde la tecnología y nuevos descubrimientos reducen, de forma significativa, el costo de la electricidad.

Su desvelo lo comparten voceros del sector productivo.

“Imagínese que en los últimos años subió 70% el costo productivo por factura eléctrica. Esto ha obligado a las empresas a ser más eficientes, pero la factura nos está sacando del mercado internacional. Nuestros productos son más caros porque se hacen con energía eléctrica más cara”, se quejó Jorge Brenes Ramírez, presidente de la Asociación de Empresas de Zonas Francas (Azofrás).

Azofrás agrupa a 250 empresas en régimen de zona franca que dan empleo directo a 70.000 trabajadores e indirecto a 140.000.

“Las empresas externas no están atadas a Costa Rica. Si una planta está aquí y crece gracias a que le llegan nuevos procesos y productos, eso traerá más empleo de buena calidad. Este tema puede alejarlas”, agregó Brenes.

Nota modificada a las 12:11 p.m.

El Gobierno persiste en su intento de generar una ley que abarate el servicio eléctrico. Ya no sería un mercado abierto, ni una ley general que regule todo ni un plan de contingencia.

El Poder Ejecutivo trabajaba desde julio en un nuevo texto para cambiar un proyecto de contingencia que fracasó en el Congreso. El plan proponía un mercado eléctrico con una clase de consumidores que podrían tener mejores condiciones en la compra de energía en función de su demanda.