Los choferes aseguran que la decisión de Uber los expone a asaltos

Por: Diego Bosque 26 septiembre, 2016

Un grupo de conductores de Uber protestó la mañana de este lunes frente a las oficinas de esa empresa, localizadas en Plaza Antares, en San Pedro de Montes de Oca, como medida de protesta por el pago en efectivo en ese servicio.

Ese mecanismo obliga a los choferes a mantener al menos ¢36.000 para dar vueltos a los pasajeros. Además, según varios de ellos, la decisión los expone a asaltos.

Sin embargo, Julie Robinson, vocera de Uber, manifestó que la seguridad de los conductores no está en riesgo, debido a que la forma de inscripción y los protocolos que se utilizan antes, durante y después del viaje se mantendrán.

"La seguridad de los socios colaboradores no se compromete. Implementamos el pago en efectivo porque es importante darle la oportunidad a todas las personas que no estén bancarizadas poder utilizar un servicio seguro y confiable como el que nosotros ofrecemos", afirmó Robinson.

Según la representante de la firma, la opción de pago en efectivo se utiliza en más de 70 ciudades en el mundo, entre ellas alrededor de 30 en América Latina, como México, Panamá, República Dominicana, Colombia y Chile.

La firma comunicó el viernes pasado que a partir de este lunes habilitaría la opción de cancelar los viajes que realizan los usuarios con dinero en efectivo.

"Hoy hay más de 400 conductores desconectados de la aplicación y acá hay un grupo esperando hacer presión para que la decisión se eche para atrás", dijo un socio de Uber de apellido Sequeira.

También aseguró que un grupo organizado de socios pedirá en los próximos días, de manera formal, que Uber reduzca su comisión de un 25% a un 15%.

El hombre prefirió no ser identificado por seguridad, para evitar represalias.

Otros choferes consultados expresaron su molestia por el pago en efectivo.

La manifestación se levantó poco antes de la 1 p. m., sin que fueron atendidos por algún representante.

Oficiales de la Policia de Tránsito permanecieron en el sitio ante la posibilidad de bloqueos o eventuales choques con taxistas formales.

Menos control tributario. El anuncio de Uber coincide con una investigación que realiza la Dirección de Inteligencia Tributaria para "dimensionar" la forma en la que opera la empresa y cómo se relaciona con los conductores, para así determinar la responsabilidad tributaria de ambos.

El viernes, tras el anuncio, el Ministerio de Hacienda afirmó de que esa modalidad de pago en efectivo promueve la informalidad. Fernando Rodríguez, viceministro de Ingresos, calificó la medida como "un retroceso".

"Cualquier actividad que a estas alturas empiece a promover el pago en efectivo lo que promueve es la informalidad y, evidentemente con eso, la posibilidad de evitar controles y trazabilidad", manifestó el funcionario.

Uber posee unos 7.000 socios o conductores afiliados en el país y unos 225.000 usuarios del servicio, según datos de la empresa.