Trabajo debe estar listo en 3 meses; si se hace en concreto, demoraría 9 meses

Por: Vanessa Loaiza N. 5 enero, 2013

Los tres kilómetros de la ruta 32 entre La República y el puente del Saprissa serán en asfalto porque es más barato y fácil de colocar.

Así lo precisó ayer Christian Vargas, director de Conservación Vial del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi).

La obra se inició ayer e incluye la trituración de la vieja losa de concreto, con más de 30 años de uso, para sustituirla por una carpeta de asfalto de 18 centímetros de espesor.

Según explicó Vargas, el proyecto en asfalto y cuatro carriles (dos por sentido) cuesta ¢2.600 millones, pero si se hiciese en concreto podría costar el doble: unos ¢5.200 millones.

También, debe tomarse en cuenta el tiempo de intervención. Se prevé que en asfalto la obra estará lista en tres meses; es decir, a principios de abril próximo.

En cambio, si se hace en concreto, el tiempo de fragua es mucho más prolongado y complejo (secado del material).

Para que no haya fisuras en el concreto durante la fragua, el Conavi debe reducir las vibraciones al mínimo y eso implicaría cerrar la vía por completo, explicó Vargas.

Además, el tiempo para completar las obras podría ser de 9 meses.

Según el ingeniero, es inviable cerrar la vía durante tanto tiempo pues se trata de una carretera de altísimo tránsito (60.000 vehículos diarios) y que enlaza con los principales puertos del país, en Limón.

“La Municipalidad (de San José) decide hacer una calle en concreto y la cierra, pero porque tiene otras rutas alternas; la 32 no tiene esa alternativa”, comentó Vargas.

Por último, una vía en concreto puede tener una vida útil de 30 años, siempre y cuando se les dé mantenimiento a las juntas y se eviten las filtraciones.

La vida en asfalto de este proyecto será de 12 años, pero exige trabajos de conservación cada cinco años, al menos.

Primeros pasos. Ayer, la empresa constructora Hernán Solís empezó los trabajos en la ruta.

El paso estará cerrado un mes entre la intersección de La República y el cruce a Llorente de Tibás, en el sentido San José-Limón.

Allí, la maquinaria ya empezó a triturar la vieja losa de concreto, de 22 centímetros de espesor.

El material será pasado a un quebrador que está en la vía y luego se utilizará como base para la nueva carpeta asfáltica.

Se estima que se obtendrán 16.000 metros cúbicos de piedra.

Mientras tanto, los carros que van hacia Limón deberán circular contra vía por uno de los carriles del sentido Guápiles - San José.

Ayer, el tránsito era fluido en ambos sentidos, gracias a las vacaciones estudiantiles y a la ausencia del sector público, que regresa a laborar el próximo lunes.

Marjorie Lizano, de la Cámara de Transportistas Unitarios, calificó de caos la situación en la ruta 32, por el cierre del tramo en Llorente de Tibás.

La empresaria, que representa a unos 1.000 traileros agremiados, sostuvo que desviar los camiones por Turrialba implica un incremento de $100 por viaje pues aumentan el desgaste del vehículo, el tiempo de desplazamiento y el consumo de diésel.

Dijo que la próxima semana buscarán un acercamiento con el Ministerio de Obras Públicas y Transportes para resolver su situación. Colaboró Eyleen Vargas