¢4.183 millones de la convención colectiva quedaron excluidos de tarifas

Por: Juan Fernando Lara 24 noviembre, 2015
Trabajadores de la CNFL en mayo realizando mejoras en el suministro en el sector de Zapote (San José). A junio del año pasado, esta subsidiaria del ICE registraba pérdidas por al menos ¢7.000 millones. | ADRIÁN SOTO.
Trabajadores de la CNFL en mayo realizando mejoras en el suministro en el sector de Zapote (San José). A junio del año pasado, esta subsidiaria del ICE registraba pérdidas por al menos ¢7.000 millones. | ADRIÁN SOTO.

Juan Fernando Lara S.

La Aresep resolvió excluirle a la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) ¢4.183 millones de gastos derivados de la convención colectiva, en una solicitud de ajuste tarifario que planteó la empresa pública.

Así lo informó la Intendencia de Energía de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) este lunes, al considerar que el rubro no guarda relación con la prestación del servicio público y, por ello, tampoco puede trasladarse a los abonados. De esta forma, el ajuste aprobado a la CNFL en su tarifa quedó en 18,6%, poco más de la mitad respecto al 35% solicitado. Este ajuste regirá de enero a diciembre del 2016.

La mayoría del alza, añade Aresep, le reconoce a la CNFL compras de energía que le hizo al ICE este año, las cuales no habían sido contempladas en su oportunidad, porque la CNFL tampoco logró justificarlas debidamente.

Con el ajuste, la CNFL le cargará a sus 520.000 clientes una deuda de ¢13.318 millones por la compra de energía.

Los gastos rechazados se refieren al fondo de ahorro y crédito, destinado principalmente al financiamiento de casa para sus empleados, el del centro de recreación sindical, el servicio de soda y la celebración del Día del Funcionario.

Sin embargo, el mayor recorte a la CNFL fueron los costos que tienen los proyectos Balsa Inferior y Eólico Valle Central, que ascienden a ¢169.000 millones, al concluirse que esas erogaciones tampoco están debidamente justificadas y la información de respaldo que sí se presentó tenía inconsistencias.

Según análisis preliminares, el importe de Balsa Inferior pudo haber sido 173% mayor al estimado en la etapa de factibilidad y, en el caso del proyecto Eólico Valle Central, su costo pudo haber sido 153% mayor; situación que “preocupa” a la Intendencia de Energía de la autoridad reguladora.

Aresep, incluso, ordenó una investigación que clarifique las inconsistencias halladas.

Conforme a la solicitud de la CNFL, de haberse trasladado a la tarifa el costo de ambos proyectos, la tarifa de generación hubiera sido 230% mayor (¢117,7 por kWh) al precio promedio en que dicha empresa le compra la energía al Instituto Costarricense de Electricidad (¢51 por kWh).

Empresarios apelarán. Este diario consultó el parecer de la Compañía sobre la decisión de Aresep pero, al cierre de edición, su área de prensa seguía sin responder.

Quien sí se manifestó en contra del alza fue la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep), que recurrirá el ajuste.

Ronald Jiménez, presidente de Uccaep, aseguró que la organización “no se quedará de brazos cruzados ante este incremento injustificado que golpeará los presupuestos de miles de hogares y empresas”.

El directivo afirmó que ya “se analizan las opciones legales que permitan contrarrestar el aumento tarifario”.

“Este ajuste termina de desnudar la situación energética que atraviesa el país; nos encontramos ante una ineficiencia generalizada de las empresas del Grupo ICE que pagamos todos los costarricenses, puesto que el alza de 18,6% es para que CNFL cubra el aumento que su dueño, el ICE, ha hecho en tarifas en meses anteriores”, expresó Jiménez.

La Uccaep cree que el país debe revisar su estructura energética, pues el actual “modelo al costo no funciona y amenaza con incidir de forma negativa en la generación de empleos”.