Por: Patricia Recio 15 diciembre, 2015

Un joven padre que labora en la Municipalidad de Curridabat se dejó seducir por el número que voceaba un vendedor de lotería en la feria del agricultor de esa comunidad: el 63.

Fue así como, sin agüizotes de por medio, este vecino de ese cantón josefino compró un pedacito del 63 con la serie 139.

Aún con asombro y alegría por sentirse millonario, el hombre llegó, la tarde de este lunes, a la Junta de Protección Social (JPS), en la capital, acompañado por su esposa, sus dos hijos y dos hermanos, para abrir allí mismo una cuenta en la que depositaría los ¢35 millones.

El afortunado, quien prefirió no revelar su identidad, relató a La Nación que invertirán el dinero en una vivienda y en la cancelación de varias deudas.

Su esposa relató que cuando vieron que tenían el número del mayor no lo podían creer; la celebración se extendió por horas y llamaron a sus familiares para contarles la noticia.

Los ganadores tienen 60 días naturales para cambiar los premios. Pueden hacerlo en sedes de la JPS o en oficinas del Banco de Costa Rica.

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