Celebración arranca con apertura de la Puerta de la Misericordia

Por: Patricia Recio 4 diciembre, 2015
Papa Francisco durante la homilía de la Misa que celebró en la Catedral de San Pedro y San Pablo en Filadelfia, Pensilvania, Estados Unidos.
Papa Francisco durante la homilía de la Misa que celebró en la Catedral de San Pedro y San Pablo en Filadelfia, Pensilvania, Estados Unidos.

El próximo 13 de diciembre la Iglesia inaugurará el año del jubileo con el rito de la Puerta de la Misericordia, como símbolo de indulgencia para quienes se confiesen, comulguen y oren por el papa durante los próximos 11 meses.

En el país el acto empezará en la iglesia de La Soledad en San José, desde donde saldrá una peregrinación sobre el bulevar de la avenida 4 hasta la Catedral. En este último lugar se realizará el rito de la apertura de la "Puerta Santa".

El papa Francisco estableció que el Año Santo comenzará el 8 de diciembre de este 2015, durante la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, con la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro en el Vaticano.

El domingo siguiente se abrirá la Puerta Santa en la Catedral de Roma, la Basílica de San Juan de Letrán. Sucesivamente se abrirán las puertas en otras Basílicas Papales.

El papa fijó que en cada Iglesia, en la catedral, en la concatedral o en una iglesia de significado especial, se abrirá por todo el Año Santo una idéntica "Puerta de la Misericordia".

De acuerdo con la información de la Iglesia, el año jubilar constituye un tiempo fuerte para experimentar la misericordia en la vida personal de cada creyente.

Durante este período se ofrece una condición especial de indulgencia, para lo cual los fieles deben practicar la confesión, comunión y la oración por el Sumo Pontífice.

Durante este tiempo, la indulgencia adquiere una relevancia particular debido a que las condiciones establecidas por el derecho eclesiástico para obtener este beneficio espiritual son: la confesión sacramental, la comunión eucarística y la oración por el Sumo Pontífice.

En el mundo. El papa Francisco mantendrá mensualmente visitas privadas durante el Año Santo Extraordinario que comienza el martes.

El presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, Rino Fisichella, informó de esta iniciativa, que se enmarca en los actos que tendrán lugar durante el Jubileo de la Misericordia.

El 18 de diciembre el papa cumplirá un "gesto simbólico" y abrirá una “ puerta de la misericordia" en el albergue "Don Luigi di Liegro", un centro de la Caritas romana en el que desde hace veinticinco años son acogidas personas con problemas.

A partir de ese momento, Francisco "dará inicio a los gestos que un viernes al mes pretende ofrecer como expresión de las obras de misericordia", señaló Fisichella.

El monseñor, encargado de dirigir los preparativos del Jubileo, señaló que "estos gestos tendrán un carácter de visitas privadas por parte del Santo Padre para mantener en la medida de lo posible una relación personal de cercanía y solidaridad con las personas o las instituciones visitadas".

"Será un testimonio con el que el papa pretende subrayar las grandes formas de malestar, de marginación y de pobreza que están presentes en nuestra sociedad", dijo.

Rechazó que estas visitas estén envueltas en el misterio: "No es que haya un misterio sobre estos gestos, solo que siendo visitas privadas, si el papa quiere ir a ver un enfermo a su casa, lo hará. Deben ser vistos como encuentros personales del papa".

El Año Santo Extraordinario de la misericordia que iniciará el próximo martes concluirá casi un año después, el 20 de noviembre de 2016.

Será inaugurado el próximo martes 8 de diciembre con el rito de la apertura de la Puerta Santa de la basílica de San Pedro, que solo permanece abierta durante el periodo jubilar.

Consistirá en una ceremonia "muy simple", según explicó Fisichella, que comenzará a las 9:30 locales, el papa cruzará el umbral de la Puerta Santa, seguido por cardenales, obispos, religiosos y religiosas y laicos que desfilarán en procesión hasta la tumba del Apóstol San Pedro.

Tras la eucaristía el papa recitará el Ángelus y, por la tarde, acudirá a la romana plaza de España para presidir los actos de la Inmaculada Concepción.

Por la tarde, en la fachada de la basílica vaticana y en su cúpula se proyectarán una serie de fotografías que "presentan imágenes inspiradas en la misericordia, en la humanidad, en el mundo natural y en el cambio climático".

"Este evento quiere proponer la belleza de la creación, también en ocasión de la Conferencia sobre el Clima de Naciones Unidas (COP21)" que se celebra en París, señaló Fisichella.

En cuanto a la seguridad del acto, el monseñor subrayó la colaboración bilateral entre la Santa Sede e Italia y dijo que cuenta con "todos los motivos para pensar que hay una garantía total para todos los peregrinos que vengan a Roma".

Asimismo consideró que "es necesaria la debida vigilancia como en cualquier otra parte del mundo".